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martes, enero 03, 2012

Anécdota año nuevesca.


El 31 de diciembre decidí que ese era un día de darme gustos, de ser fiel a mí misma y de simplificarme la existencia.

He tenido su número telefónico guardado durante los últimos 12 meses. Lo he tenido guardado sin saber muy bien porqué, pero ahí estaba. Cuando llegó el nuevo año no pude sino acordarme de él y recordarle hace un año exactamente: Entre mis brazos. Fue entonces cuando decidí hacer uso de ese número telefónico por primera vez, con algo muy simple pero que los dos sabemos: significativo.

Él no tenía mi número, nunca se lo di. Tampoco quería tuviese la posibilidad de escribirme; sobre todo, porque sabía no lo haría y no quería deprimirme ante el hecho de que no me pensaba. Aun así, sin haber tenido mi número y con un simple “Feliz año, querido”, supo que era yo. Me respondió a sabiendas de con quien hablaba, recordándome una imagen que compartimos el pasado año nuevo y llenándome el alma de una mezcla de alegría y nostalgia.

No puedo decir que me hiciste la noche, tampoco puedo decir que la arruinaste. Pero ciertamente, valió oro para mi esa corta conversación, una conversación que me llevó de vuelta 365 días y que me dejo el buen sabor de boca de que con solo decirte Querido, supiste que era yo… O quizás esperabas mi saludo, eso nunca lo sabré. 

Victoria B.

viernes, noviembre 18, 2011

Bizarradas III.


Hace muchísimo tiempo que no me ponía a escribir. Y es que estoy hasta las trenzas con los estudios, pero ya esta bueno de no darme tiempo para mí misma y de no darme tiempo para hacer catarsis. Luego me toca estudiar y no soy capaz de concentrarme con nada. Adelanto que este post será bastante personal y de paso, desorganizado, así que si son de aquellas personas que no soportan un zarpazo de ideas sin conexión coherente, les recomiendo que esperen al próximo post, el cual no prometo que venga pronto. 
Y para aquellos que no les gustan los posts largos, este tampoco es el más indicado para su persona. 


No he escrito nada de mi universidad. Recuerdo que el año pasado, en esas tres semanas que estuve, posteé un montón acerca de mis nuevas experiencias. Supongo que hay varios factores influyentes. Por ejemplo, como me iba, no tenía  de verdad que leer nada ni preparar materias, estaba ahí de hobbie; aparte, estaba jojotica con el blog, la emoción de mantenerlo siempre al día era increíble.

Ahora que lo pienso, eso fue hace aproximadamente un año, pero parece haber sido hace muchísimo más tiempo. Y al mismo tiempo cosas que sucedieron contemporáneamente, parecen haber sido hace tan solo un mes.  Siempre me ha parecido curiosa la forma en la que los humanos percibimos el tiempo.

Bueno,  iba  a por lo de la universidad, que sí, me tiene sin vida. Pero por más ñoña que suene, me encanta. Me fascina ir a clases de lo que me gusta y aprender todos los días cosas nuevas. Siempre he tenido esa hambre insaciable por conocimiento; y que al alimentar mi mente, lo haga con cosas que me gustan, no tiene precio.

Durante las primeras semanas, mis actividades extras se limitaban a preparar las clases, investigar extra o leer algunas cosas que sabría que tendría que leer para exámenes futuros. Claro, luego ya todo dejo de ser una guachafita. La próxima semana tengo mis dos primeros parciales, de los cuales confieso que solo presentare uno, porque no logré preparar la materia del segundo. Ya presentaré en la segunda oportunidad que es en diciembre, semana para la que tendré entonces tres exámenes. (¡Buena esa campeona!) La buena noticia, es que dos de ellos son de materias sumamente sencillas y el tercero, que es el que me tocaría el próximo  miércoles, que resulta ser una jodida materia filtro :) #ShameOnMe.

Amo a mi profesor de Romano I y Constitucional, de verdad que lo amo.  Veo clases con Tulio Álvarez y GRACIAS control de estudios por ignorar mis propuestas se sección. El ir saltando de sección en sección y de salón en salón lo vale. Claro, se supone que tendría que tener clases de Constitucional con Enrique Tejeras Paris, pero bueno, que el señor se ha retirado y Tulio está haciéndole la segunda, dándole clases a 140 personas más como un favor. Ese hombre es un santo. De todos modos, el doctor Tejeras ha asistido a un par de sesiones en la cual hacen una especie de clase colegiada. Que por cierto, el día de ayer me tocaba otra de esas clases, pero gracias a los anarquistas, chavistas resentidos que andan con disturbios en la uni, no he tenido clases. Malditos. Los odio, los odio a todos.

Ese es otro tema que ¡agh! Es la impotencia que sientes al ver como suceden estas cosas en tu universidad, y no puedes hacer nada. Aparte, sientes que no se están tomando suficientes medidas. Y que no entiendo que se gana suspendiendo las clases. No hay mejor manera de combatir a estos grupos que siguiendo con clases, no como si no pasara nada, no, sino demostrando que no se les tiene miedo y que no pueden detener al estudiante que realmente quiere estar ahí. El día martes, en clases de Civil estábamos hablando de las personas incorporales, y MaCa decía que se podía, sin embargo, amar a una persona jurídica. El ejemplo que salió a la luz fue: Amor a la UCV. Varias personas rieron. Pero espero que ahora entiendan lo que es. A mí, por lo menos, me duele  y me indigna que no respeten a mi Alma Mater. Y pues ahí tienen: Amor a una persona incorporal.

Me he dado cuenta que estoy asociando todo a lo que estoy estudiando. El día de ayer mí tía decía que a aquellos que estaban con los disturbios, había que meterlos en una bolsa negra, darles una rumba de palos y dejarlos ahí botados. Que así aprenderían. Y yo de una pensé ¡Derecho Arcaico: Penas sumamente severas para tratar de mantener a una sociedad bajo una misma normativa! Ptu Ptu Pssshh. Nerda, Victoria, sos una nerda.

Durante mis aventuras inglesas, pensé que había mejorado en todas aquellas cuestiones de las relaciones sociales. Que bueno, si, en cierta forma, lo he hecho. Pero no tanto como creía. Esto viene a que en este nuevo año no es que he hecho un zarpazo de amistades. Claro, que no me lo han puesto fácil, lo digo refiriéndome a lo que comenté antes con referencia a control de estudios. Y es que en mi carrera, en teoría, el primer año, uno ve todas las materias con una misma sección, es decir, ves todas tus clases con el mismo grupo de gente.

Pero como a mí me ha tocado inscribirme tarde puesto a que congelé el cupo, me he inscrito el mismo día que los repitientes. Es decir, me han echado a los leones. Me han juntado con toda la escoria (lo siento, gente que repite, no se lo tomen a pecho.) Y me han mezclado entre todo un montón de secciones. Tengo cuatro secciones, y una es incluso en la tarde.

Lo bueno es que tengo la oportunidad de sentir la atmosfera en cada salón. Y no se creen lo diferente que es cada clase. Esta este grupo que llamaremos A, con el que veo Introducción y (una clase a la semana es en grupo con otra clase que llamaremos B). Esta el grupo B, con el que veo Romano I, Economía y esta única clase de Constitucional. Un tercer grupo, C, con el que solo veo Civil. Y el grupo D con el que solo veo Sociología.

·      El grupo A, está lleno de asperezas, ver clases con ellos es de lo más incomodo. Puedes ver las secticas en el salón, como se lanzan puntas entre ellos. Sientes la rivalidad y la poca colaboración que hay. Se siente la enorme diferencia entre ver clases de Constitucional solo con ellos, a verlos en conjunto con la sección B.
·      El grupo B es mucho más abierto, todos se tratan bonito, se saludan y demás. Incluso lo mido en la forma en la que reciben a alguien que no ‘pertenece a la sección’ e.g.: Yo. Varias personas de ese salón me ven y me saludan, tratan de tener una conversación conmigo y demás (aunque yo no sea muy abierta a tener una con ellos) Incluso, en este salón hay una muchacha y otro par de muchachos con potencial de amigos. (si, yo voy midiendo a la gente). He de decir, que veo seguidas clases de Romano luego de la de Constitucional con el grupo A, y sientes como se aligera (¿Esa palabra existe?) el ambiente cuando el grupo A se marcha del salón.
·      Grupo C, diosmio, lleno de montones de gente buena, todos colaboran entre sí, se dan apuntes, comparten información todo el tiempo, se preguntan entre sí, etc. Aparte, también tienen esa iniciativa de aceptar a los peregrinos (de nuevo, Yo). Hay varias personas que me ven y siempre dicen “¡Hola Victoria! ¿Qué tal?” Y yo respondo, sintiéndome asquerosamente culpable de no saber sus nombres. Aun así, solo hay un par de grupos que podrían llegar, en algún momento, a tener potencial de amigos. Lo que más me sorprende, es que sólo veo una clase con ellos, y aún así son super buena nota. Claro, en civil siempre tenemos un chance antes de comenzar la clase, ese chancecillo es crucial para ‘socializar’
·      Y por último, el grupo D. Es en el que más cómoda me siento. Supongo que hay  varios factores que influyen. 1.- Es en la tarde, asumo que la gente después de haber comido, esta mucho mas contenta. 2.- hay varias personas que no son pajuatos recién graduados con ganas de comerse al mundo, son un poco mayores y supongo que eso hace que estén bastante más relajados. 3.- El profesor falta a cada ratp. Desde el primer día, que llovió un poco y llego a veinte minutos de que acabara la clase, dijo: “Ya saben que si llueve, yo llegaré un poco tarde”. Y pues, al profesor no estar, de nuevo, es mucho más fácil ‘socializar’. 4.- Es un grupo que está lleno de gente de varias secciones, no todos ven clases al mismo horario, entonces como estamos todos mezclados, no se hacen grupillos. 5.- Entonces, es de esos grupos que no tienen organización alguna, no hay delegados ni nada por el estilo, y a mí no me den un chance de tomar las riendas, porque las tomo. Entonces, eso he hecho, lo cual me hace sentir, de nuevo, bastante a gusto con el salón. 6.- El profesor es super buena nota, una vez que llega, no le quita al armonía al grupo, sino que le suma. Y todos percibimos eso. 7.- Por último, es en este salón donde único puedo decir que ya tengo de verdad amigos. Dos muchachas que son geniales y un muchacho que también es de lo más agradable. Aparte, hay otras cinco o seis personas con potencial de amigos.

Bueno, no se a que venía todo esto, pero ahí tienen un puño de sandeces de lo que se siente ser yo brincando entre sección y sección.

Como habrán notado, además de mi condición de saltamontes entre sección y sección, soy de lo más fastidiosa a la hora de escoger amistades. Y si a eso le sumas el hecho de que amo estar sola, pues me convierte en el bichito raro jajajajaja.  Aunque la mayoría de la gente me conoce como “la del cabello rojo” y si eso no funciona, “si, la de la corbata” (#TrueStory)

Y ya está bueno de la universidad, ¿A poco no? Pues sí. Hace un par de semanas iba a empezar lo que sería una ‘fructífera rutina de ejercicios’ con una amiga. Y les cuento que de fructífera, tuvo poco. Sucede que no solo quiero bajar unos tres kilos que aun cargo de más  (quiero llegar al 2012 en mis 48 ideales), sino que además necesito de un momento en el día que sea de liberación, de echarme a correr y a liberar asperezas. Claro, con mi amiga no corrimos nada, hicimos 3/4 de vuelta trotando y de resto varias vueltas de caminata apresurada. Pero a mí eso no me sirve, a mí me gusta terminar agotada, y hasta que no me duela el último musculo y ruegue por agua, no seré feliz. Aparte de ello, unir dos horarios no siempre es tan sencillo, siempre están quesi las clases vespertinas, quesi examen el día siguiente quesi esto, quesi lo otro. De nuevo todo el rollo de la universidad que les acabo de echar, pero al cuadrado. He pensado ponerme a hacer ejercicio yo sola, pero joder, como me cuesta tomar la iniciativa de salir a caminar sola. Vamos, que el día que lo haga, ya me acostumbre y se convierte en droga y lo empiezo a hacer a diario, pero salir el primer día, es siempre lo más difícil. Y aún nada que lo he logrado.

Confieso que hay otro tema que me ha tenido un tanto distraída. Y es que como ustedes saben que yo me armo mis melodramas amorosos como solo en una novela saben hacerlo. Bueno, no. Miento. Son más dignos de alguna película de cine independiente.

He hecho un regalo de cumpleaños en el cual me jugaba mucho. Bueno, no tanto, pero si mucho para alguien como yo. Alguien que jamás en su vida expresa sus emociones. Porque no me gusta, porque no me siento cómoda, porque pues creo más en que las acciones hablan por sí solas. Entonces dejé que en este regalo se mezclaran y complementaran entre sí las palabras con las acciones.
a) Y pues en un principio, eran los nervios, de cuándo recibiese el regalo; de cuestionarme si lo que hice estuvo bien, de que no llegaba a tiempo, de que no llegaba jamás.
b) Luego vino la etapa de joder, no llega y él no se mueve; carajito cojonudo, te matare, muévete que ya he arruinado la sorpresa; me tienes que estar jodiendo si has puesto a tu madre a encargarse de eso, me tienes que estar jodiendo, ¡ya va! ¿Tu madre? ¿Y ella que sabe? Que vergüenza, diosmiosantísimo.
c) Después, la etapa final. La has recibido, ahora, dime algo; sigo esperando que al menos digas gracias; está bien, actuemos como que no paso nada, te mandaré este video; pensar: gilipollas, respóndeme, ok, te juro que te odio :) -mentira, pero te mataría-; suicidio cuántico, super interesante; muere, muere, muere; está bien, he comprendido, me voy a la jodida mierda, he cagado todo, me largo, me desaparezco y no sabré más de ti -amo el drama, señores (por si no lo tenían claro hasta ahora)-; ¡CHUPAPOLLAS, ahora que yo he decidido desaparecer, entonces tu apareces, con tus disculpas, aceptando tus metidas de pata y ahora sí agradeciendo, regresas, con la cara bien lavada, no lo puedo creer, no sabrás más de mí.

Vamos, todos sabemos que no sería así. Pero que es que he pasado unas tres semanas de estrés insoportable, de cuestionarme todo, de juzgarme, de… si, de que me he deprimido y me molesta haberme deprimido porque eso deja claro que me importa. Me importa el puto carajito de los cojones y no tendría porqué hacerlo. Y el saber que no me debería importar pero que aún así lo hace, creo que es lo que más me molesta.


He conocido a este nuevo personaje, es bello, sí, bello (he conocido muchos bellos, a decir verdad, pero hablemos de este), y entonces hablo con él, y bueno, pues si me sigue pareciendo bello es que el chamo está bien parado en la vida. Sabe de su broma, es inteligente, cínico y bastante agradable. Bien. Mi frustración llego cuando me he enterado de su único jodido defecto hasta los momentos y que aniquila cualquier posibilidad de tener puntos a favor. ¡Soy dos años mayos que el puto chamin! Eso fue enterarme y decir como ‘aahh.. jaja ehm, si’ y casi darme media vuelta. #FAIL Ahí se los dejo. 


El chico de los ojos verdes ha aparecido en mi vida últimamente. La primera vez que lo he visto me ha entrado un ataque. Si, un ataque. Sentí que el mundo se había detenido y lo único que galopaba era mi corazón. Después de eso, he tenido la oportunidad de hablar con él otras pocas veces, y señores, la universidad me lo ha jodido. Ya no es cínico, su humor negro se ha esfumado, se viste con chemises  (siento que eso está de lo más nichemente escrito) y usa palabras de pavitos asquerosos. Mi bicho raro se ha esfumado. Después de eso, me lo he conseguido esta semana nuevamente, me ha visto a lo lejos y empezó a agitar los brazos cual lunático para que le viese, ya, lo había visto, pero no pensaba ponerme a brincar como él. Confieso que eso ha sido bastante cómico. Y me he dado una palmadita en el hombro cuando después de que nos hemos saludado, con un abrazo digno de medio año de no habernos visto (a mí me ha parecido too much) le he dicho “Voy corriendo, te dejo” y me he despedido con un gesto de mano, dándole la espalda y corriendo. Me di una palmada al hombro cuando me di cuenta de que la tierra seguía girando y que mi corazón no iba más acelerado que lo que implicaba mi paso al andar común. Chico de los ojos verdes, sigues siendo un espécimen digno de museo, pero ya no eres el que eras antes. Adiós.


Y pues creo que este ha sido un recuento bastante general de varias cosas que han sucedido en los últimos meses. Más que por mis pocos lectores, ustedes, querido fieles, lo hago por mí. Porque siento que el tiempo va pasando y pasando y yo no estoy dejando record alguno de nada. Y me gustaría volver en el futuro y recordar cómo me he sentido. Tanto las buenas sensaciones como las peores.

Me retiro en esta noche colmada de irresponsabilidad de estudios. Espero no demorar de nuevo tanto como esta vez para publicar un post algo menos personal y más al interés del público general. Pero confieso que escribir un texto de desahogue me hacia tanta falta como la que me hace una taza de té en este momento. Voy a por ella. Adiós. 

Victoria B.

jueves, septiembre 29, 2011

Un Sueño a Distancia.

Siempre es más fácil dar consejos desde afuera del problema. Siempre es más fácil ser objetivo cuando tus sentimientos no están de por medio.

Tengo muchos casos cercanos de amigas que están/quisieran estar/podrían estar en una relación con alguien que vive a miles de kilómetros de ellas. A todas las he dicho que es una estupidez. Nunca volverá a ser lo mismo, necesitas de las experiencias del día a día, el contacto físico con la otra persona, así sea para darles una palmada en la espalda cuando dicen alguna tontería. Una de las cosas más importantes para cualquiera de nosotros, es la comida. Cuando cuadramos ver a alguien, suele haber comida de por medio. Y no poder compartir eso con tu pareja, da muchas limitaciones.

Pues sí, les he dicho que lo dejen hasta ahí, que no tiene sentido si ya no viven cerca. Les he dicho que alguno de los dos terminará saliendo con alguien más. Que saldrán lastimadas. Les he dicho que no se involucren, que no puedes conocer a alguien de quien solo sabes por la 2.0, todos tenemos un lado oculto. A todas les he dicho que esa relación, basada en conversaciones escritas y video-llamadas por skype, no puede funcionar, que lo dejen hasta ahí.

Pero hoy me veo a mi misma, involucrada -lo suficiente como para escribir esto- con alguien con quien no puedo compartir una pizza, a quien no le puedo pegar cada vez que se mete conmigo, con quien los “Muere” nunca tienen el mismo sentimiento que en persona. Y no les cuento de la diferencia de horarios, eso es lo más difícil, eso y las limitaciones del día a día. Y por su puesto también el hecho de que solo podemos hablar cuando los dos estamos en la computadora.

Y sé a ciencia cierta que tendría que parar esto, al menos mis emociones. Porque él está allá y yo aquí, porque no me dejo a mi misma ver otras posibilidades con otros hombres. Porque aún a larga distancia él logró ocupar un puesto que pensé sería difícil de reemplazar. Porque añoro sus besos de tal manera que sería mejor olvidarlos y así no tendría que necesitarlos más nunca.

¿Se han fijado lo necesario que puede ser el poder ver a los ojos a alguien? Directamente, frente a ustedes. Con todos los sentimientos desbordándose en la mirada, y que esa mirada diga todo lo que las palabras no son capaces de expresar. ¿Y se han fijado como aunque podamos ver los ojos de dicha persona en una pantalla de 17pulgadas, nunca, JAMÁS, se sentirá igual?

Mis sueños cada vez son más creativos. Mi mente está convencida de que estamos tan cerca que podríamos vernos todos los días. A veces cree que alguno de los dos está próximo a hacer un viaje, y los reencuentros son dignos de una película.

Pero cuando despierto, la nostalgia es más grande aún. Y la certeza de que es hora de salir corriendo de esta situación se desborda por mis venas… Pero hay una pequeña yo allá adentro que no quiere correr, y que se aferra a este sentimiento. Y resulta que la pequeña Victoria, es más fuerte que todo el exterior de mí misma.

Así que aquí sigo, esperando con ansias volver a tener su nombre en la pantalla de mi computadora.


Victoria B.

jueves, agosto 04, 2011

Un sueño


A pesar de que a veces sea seca y fría, que la gente considere que soy un tempano de hielo y que me importa un coño todo. Los que me conocen de verdad saben que puedo llegar a ser realmente gay, y los que leen este blog, más.
Resulta que anoche soñé algo, que me recordó a una idea chucuta que siempre he tenido, es todo producto de haber visto muchas películas ridículas y series en donde todo termina saliendo bien –o no-.
Ayer soñé con esa escena en la que uno llega al aeropuerto, y la persona añorada está ahí para recibirte, con una inmensa sonrisa y un abrazo de oso listo para ti. Yo había tenido esa escena presente antes de venirme, me imaginaba llegando y él estaría ahí. Claro, todos sabemos bien que ese era un sueño descabellado por varias razones que creo no valen la pena mencionar aquí.
Pero anoche, en cambio, soñé que estaba viajando a España, ya estaba estudiando y estaba yendo para presentar exámenes en España. Iba a llegar a la casa de la amiga de mi mamá y había quedado en ir hasta allá en metro cuando llegara por mi cuenta.
Hay un espacio en mi sueño, desde que me monto al avión, hasta que ya estoy llegando con mis maletas, y soy yo llegando, y viendo a aquel muchacho, que bien sabe me vuelve loca, esperándome afuera. Yo me quedé parada un rato, viéndolo, sin entender mucho, para luego acercarme para abrazarnos y decirnos lo mucho que nos hemos extrañado.
En cuánto nos montamos al metro se acabó mi sueño, los niños del campamento de al lado habían empezado a gritar con la única intención de levantarme.
Yo nunca sé que pensar de los sueños. Y con este les digo, que no entiendo, no puede tener mucho sentido ¿Por qué soñé con él? ¿Cómo puedo ser tan gay? ¿Por qué insisto en vivir esa puta escena? Pues no lo sé, resulta que soy rara señores, soy rara y complicada. Y me rindo de tratar de entenderme a mí misma, prefiero solo aprender a vivir conmigo  y mis bipolaridades, y a mis sueños, jamás les haré caso, pasan a estar entre esas cosas que ignoraré pues no hacen sino darme malas ideas y confundirme cuando quieren. Muérete Sub-consciente, te agradezco no me jodas. 

Esto es en el aeropuerto de Frankfurt, que es mi favorito hasta ahora.

Victoria B.

domingo, junio 19, 2011

Diálogo.


-Tenemos que hablar.
-Estamos hablando.
-No, tenemos que hablar de eso…
-Ah, ¿De eso? ¿Para qué? Fue hace mucho…
-Aún así, siento que tenemos que hablarlo.
-Bueno, ya esto lo hemos hablado muchas veces, solo que tu no lo sabes. Yo he tenido esta conversación contigo en mi mente centenares de veces… Pero está bien, hablemos.
-Comienza tú.
-No tengo nada que decir, ya te lo he dicho todo.
-No me lo has dicho a mí, te lo has dicho a ti misma imaginando que hablabas conmigo.
-Cierto… Aún así, no creo que decir algo de eso ahora vaya a cambiar algo.
-Puede que no… Pero ¿Quién sabe?
-¡Yo lo sé!
-Bueno, es que he estado pensando… y no entiendo porqué pasó lo que pasó.
-Bueno, pues pasó lo que pasó porque los dos queríamos. Porque el momento se dio… Creo que debimos haber hablado de esto muchas veces en el pasado.
-Los dos queríamos… si, es cierto. ¿Pero no queríamos los dos que eso siguiera?
-¿Tú querías?
-No me hubiera importado…
-¡Pues haber hecho algo en el momento! Ahora ya es demasiado tarde.
-¿Tú crees? Nunca es demasiado tarde.
-Eso es mentira, ahora sí lo es. Ahora ya nada pasará, yo no estoy dispuesta a que esto funcione a larga distancia. Lo siento, pero no me da la gana.
-La verdad es que esas cosas nunca funcionan.
-No.
-Todo debió haber pasado en ese momento… o luego, cuando de nuevo nos teníamos de frente.
-Pues sí, pero esto es lo que pasa cuando juntas a dos caídos de la mata.
-¿Qué me has dicho cada vez que has hablado conmigo?
-Ya no tiene sentido decirlo.
-Claro que tiene.
-Siempre te he preguntado si todo fue solo una cuestión del momento y del alcohol… o sí era tu consciente… lo mío era más que conscientemente.
-¿Y por qué nunca hiciste nada antes de eso?
-Por dos razones: Primero, me prometí a mi misma hace mucho tiempo que jamás volvería a perseguir a un hombre, si él quiere algo, que venga, sino, mala leche. Y segundo, porque en ese entonces no se suponía que yo pudiera hacer nada, no estaba permitido.
-¿A qué te refieres?
-Me refiero a que por ese entonces yo estaba ‘saliendo’ con alguien. Solo que tres días antes de que lo nuestro se diera nos dimos un tiempo. No se suponía que me gustases…
-Aún así lo hacías.
-¿Te has visto en un espejo? Fue atracción a primera vista. Y luego te conocí mejor, y pues tu personalidad mola.
-¿Supo alguna vez tu novio de mi?
-¡No le llames novio! Diosmio, que fuerte la palabra. Y pues no, nunca le dije nada, no hizo falta. El con su intensidad, yo con mi repelencia, eso no podía funcionar.
-¿Y entonces por qué estabas con él?
-¡¿Aquí estamos hablando de nosotros o de mí?! … Perdon... Bueno, A decir verdad, no lo sé… me he preguntado lo mismo muchísimas veces.
-Quizás no es demasiado tarde.
-Sí que lo es. A saber María cuando volveré yo por aquellos lares. No nos veremos en mucho. Y estas cosas así no funcionan. He comprobado que ni las amistades a distancia funcionan debidamente.
-¿Entonces tampoco podemos ser amigos?
-¿Quién dijo?
-Tú.
-No, yo no dije eso…
-¿Entonces seguiremos hablando?
-Eso espero… Supongo que algún día nos volveremos a ver.
-Seguro que sí.
-¿Tú ves? Nuevamente te estoy diciendo todo en una de mis conversaciones mentales. Y tú no sabes nada, otra vez.
-Siempre pasa.
-Adiós.
-Hablamos pronto.
-¡No me jodas!
Victoria B.

sábado, abril 09, 2011

Bizarradas I

Es muy simple, tengo muchas ideas y muchas cosas que contar pero no se me ocurre un orden lógico para las mismas, así que después de mucho pensarlo decidí que las escribiré de todas formas como un record (de guardarlo, no de meta) para mí.



Hay lugares que siempre has soñado con ver: Hay ciudades, esculturas, pinturas, plazas, calles, gente y barrios que siempre has querido pisar. De los que puedes tener un extenso conocimiento tal como uno muy básico pero que aún así te llama. Y cuándo finalmente llegas a esos lugares es una felicidad absoluta, un sentimiento de plenitud total.

Hay otras cosas de las que no guardaba expectativa alguna, y pues algunos me han sorprendido, otros siguen sin decirme mucho...

La diferencia de este momento es que todo está planeado, otra diferencia es que el paso al que tengo que caminar se reduce a la mitad de mi velocidad común y aparte de ello, hay que sumar el hecho de que he de hacer paradas a 'descansar' muy seguido. PERO, uno de los beneficios es que como bien... sí, no se escatima en comidas.
En cambio recuerdo cuando me fui sola a Edimburgo... Me monté en un coach sin tener hotel reservado en la ciudad de destino y llegando a las 12.40am. Pero yo cargo esa suerte total y absoluta... después de que dos veces se rompió el autobús llegué a las 4am. Benditos sean los hostales, porque son baratos y trabajan 24 horas. Bendito sea Joe que me dio la dirección... Y jamás podrá agradecerle más al señor del asqueroso lugar de pollos que sabían mal que me dejó cargar el celular.
Esos fueron días de comer mal y caminar mucho, de inmenso goce durante el día y soledad absoluta por las noches -menos una, pero eso fue muy bizarro, ya lo hablaremos luego-.

Es insólito, pero el corazón me da tumbos cuando encuentro una obra de Pollock en algún museo. Suelo ser de esas que critican al que toma fotos de las obras en los museos... pana, apréndete el nombre y búscalo en internet. Pero en estos casos soy pecadora, paso diez y quince minutos viendo la misma obra, las mismas líneas de pinturas glaseadas intencional pero descuidadamente sobre ese lienzo, y finalmente, después de aprenderme cada línea, tomo una foto para seguir con el recorrido. Ya más nada me plantará mucho tiempo enfrente, pues después de quince minutos de Pollock, nada puede llenarte más.


Me molesta ver museos acompañada -a menos que la persona entienda o tenga el mismo ritmo que yo o que simplemente quedemos en un punto de encuentro- pero me molesta porque entonces está la presión de que te esperen, de que quiere fumar, de que va a salir, de que no la encuentras, de que te llama y te dice dónde está, de que simplemente no puedo ver mi museo con calma porque tengo que estar pendiente de lo que hace alguien más.... Lo siento, pero a mi me gusta ir a mi ritmo y pasar el tiempo que a mí me parezca conveniente invertir en cada sala.


Ahora cualquier cosa es arte, ¿Se dan cuenta? todo, cualquier vaina mal colocada tiene su punto artístico... y les cuento que según cosas que vi en estos días yo estoy lista para estar en museos junto a Pollock y Picasso. Hay cosas que me sorprendieron y merecen ser nombradas -por ahora es en lo negativo porque sé que serán las que más pronto olvidaré-. Un cuadro, a lo lejos se ven unos 36 cuadrados marrones perfectamente colocados haciendo un cuadro de 6x6 cuadritos, al acercarme, justo enfrente, hay un "ataúd" lleno de cabezas de estatuas de mármol -la morbo predomina en algunas ocasiones-, empieza a oler mal... me volteo y ahí esta de nuevo ese cuadro sin mucho sentido, hay chorreados cayendo de los cuadros marrones (imagínense que en el lienzo dejes caer el agua donde lavaste los pinceles, bueno, así) y me acerco más para entender de que va eso, la peste es total. vamos a leer la descripción: Tenía un nombre así como "Chocolate biscuits".. lees como esta hecho, materiales: chocolate biscuits and milk, WTF WTF WTF?!?!?! si, por eso apesta, por eso esta al final del pasillo en la última sala de exhibición de esa ala, si, por eso, porque apesta, porque los matices blancuzcos en los cuadros marrones es descomposición.... tu me tienes que estar jodiendo.
Sales, y no muy lejos, te encuentras con un marco de unos 3m de altura y 1.5 de ancho. ¿Adentro? trozos de tela blanca cosidos... Mira, a mi no me vengas con que es arte moderno, con que es un medio de expresión, con que qué inteligente fue el hombre que se le ocurrió hacer eso. A mí no me jodas, que yo para ver mierda me quedo en un baño público de una estación de gasolina en alguna carretera venezolana. (ok, drástico el símil, pero válido).


Cómo odio esos tours guiados en un coach, si de esos que son "hop on -hop off" losodio losodio losodio... hay demasiadas diferencias entre nosotras, la convivencia es muy dura y hay que ceder constantemente por ambas partes, pero es algo que se sabía desde que se planeó esto.


Me lo estoy gozando un montón, yo sigo teniendo mi constante mundo interno a pesar de estar constantemente acompañada, ya retomé la costumbre. Creo que me adapto fácilmente a las situaciones, Pero a veces pienso si me hubiera gustado en cambio irme a Venezuela... un poco tarde para arrepentirme, losé.

¿Saben que lo vi de nuevo? Las oportunidades no nos sobraron, solo hubo una... y ambos sabíamos de ello, pero ninguno se atrevió a dar el primer paso para sacar a flote ese tema de conversación... las trivialidades fueron el tema en cambio. Es que dos penosos juntos no sirven.... es que así no furula. -aquí no estoy hablando de él, no, estoy hablando de su doble-

A veces me siento como una niña 'mala', promiscua (aunque de eso tengo poco) e insensible, pues en este blog (como en mi mente) los hombres de los que hablo se alternan continuamente. Pero o sea, no, yo se lo que quiero, se quien quiero y en donde esta, pero digamos que hay veces que las cosas pues por una vaina o por otra NO SE DAN, que están ahí pero como que nada fluye como debería. No pretendo cortarme y hablar solo de él por aquí para que no piensen que soy una zorra, pero vamos, que es que no entiendo por que mas de un hombre me viene a la mente a veces... nolosé.


En estos días, pensando en todo como los locos, decidí que en cuánto llegara aclararía todo con él, -esto es mucho hablar, ya veremos la parte de actuar- y que por lo tanto ahora no podía seguir poniéndolo tanto entre mis prioridades, sobre todo porque siento que las cosas no van viento en popa, porque siento que algunas cosas han cambiado... Creo que yo he cambiado, pues al ver mis relaciones en general con todos mis amigos, todo esta muy diferente, y eso me asusta, hay gente con la que no hablo hace mucho mucho tiempo. Hay amigos de los que me entero de sus vidas a través de otros. Hay otros amigos con los que hablo pero que la confianza se ha reducido de tal manera que ya no contamos las cosas como antes... no lo sé, no lo sé. Espero las cosas vuelvan a la normalidad cuando vuelva.
También está el problema de que mi núcleo de amistades se está dividiendo y está tomando su rumbo natural, tal como era de esperarse, lo que pasa es que yo no estoy ahí para ser parte del cambio, yo lo estoy viendo todo desde afuera como cualquier espectador para que cuando llegué de vuelta a Venezuela ya nada sea lo mismo y me quede en un limbo absoluto hasta octubre cuando mis clases comiencen y mi progreso de salir del colegio y tomar nuevas amistades en la universidad por fin empiece (de nuevo, pues ya guardo amistades previas de esas tres semanas -si, asombroso-)


No tienen la más remota idea de lo liberador que fue esto ni de lo mucho que llevo esperando para soltar algunas cosas que me rondaban en la mente desde hace tiempo.

Probablemente alguna otra de estas bizarradas se vendrá pronto y luego un recuento de este Eurotrip que me estoy lanzando.

Ta-ta, Adiós, Au voir, Lebewohl. (orden por idiomas que he tenido que aplicar)


 
Victoria B.

jueves, enero 13, 2011

O lo digo o se me atragantan las palabras.

Creo que fue una mala idea desde el comienzo, creo que ese sentimiento de pánico en la panza, de un estómago hecho un completo nudo, lleno de lazos; no eran lacitos de regalos. No era para indicarme que era una buena idea. Quizás debería aprenderme lo que son las malas espinas, de cuando en vez debería hacerle caso a mis pequeños presentimientos.
Y no me digan que tenía que hacerlo, que 'tenía que darle la oportunidad y tenía que darme yo misma una oportunidad', porque nada hubiera perdido si no me hubiese dado la oportunidad, y él, pues no se merece ninguna... No luchó por ganársela y ahora simplemente está demostrando que por buenos sentimientos y buena gente, pues no lo merecía.
Es que no se qué fue lo que me pasó por la mente, si yo sé que a mí me gusta conocer perfectamente a las personas, yo tengo que saber mucho de alguien antes de tomarle confianza, pero nooo... no, yo me dejé llevar por una cuestión meramente química, por un impulso de '¿qué pasaría si...?' y de no quedarme luego con la duda de 'Y si tan solo hubiera hecho tal...'. Sí, creo que tan solo me dejé llevar. Y esa no soy yo, yo soy una Victoria que lo analiza todo tantas veces como puede, soy una Victoria a la que le gusta entender a la perfección cada detalle de aquello en lo que se está metiendo.
Así que no me digan que tomé una buena decisión, porque si hubiese tomado una buena decisión no habría salido con un orgullo aplastado y pisoteado. Si hubiera pensado coherentemente y analizado todo como suelo hacerlo, simplemente nada de esto hubiese pasado, y ahora no me sentiría incomoda en mi misma casa, ahora no tendría ganas de gritarle ni de insultarlo, porque simplemente me siento humillada, porque me molesta...
Me molesta que la gente sea tan cobarde, me molesta que mientan, me molesta que me tomen por imbécil y por una de esas muchachitas que caen en #cualquiervaina que les dicen, porque discúlpame, pero esa no soy yo. Me molesta... me molesto yo, me molesta haber tomado la decisión equivocada desde un principio, y así ahora nada de esto habría pasado, y si bien habrían situaciones incomodas gracias a tí desde un principio, ya yo me había acostumbrado a eso, simplemente me había acostumbrado a que manteníamos una relación meramente de respeto, de esas relaciones de convivencia que no queda otra más que cumplir. Pero no, nononono, yo decidí meter la pata, yo decidí comenzar eso, te tomé un poco de aprecio, le tomé un gustico a eso de sentirte cerca mío, a las caricias que me hacías en el pelo, simplemente, terminó gustándome todo eso. Luego viniste y lo dañaste todo, si, pensaste que diciéndome que me 'amabas' y que yo era 'la indicada' caería rendida ante tus pies, pero no, conseguiste fue un rechazo, un 'no te amo y jamás podré hacerlo, perdón', lograste ganarte un tiempo, lograste dañar todo por dos semanas, me diste tiempo de pensar en que esto no funcionaria y en que quizás tampoco quería que funcionara... si, terminé pensando que quizás todo eso debería acabar pronto, porque no quería herirte, porque no era justo... y al fin y al cabo, durante ese tiempo que nos dimos, también comprobé que tú no eras capaz de encender esa llama, de alborotarme las enzimas y ni de despertar aquella pasión que ya sé que él siempre ha encendido y aquella que su doble si supo manejar...
Finalmente, te veo, te abrazo, extrañamente se sintió bien tenerte de nuevo entre mis brazos... sabía que todo debía terminar pero le fui dando largas, luego te alejaste, luego los momentos no se daban... y finalmente, terminaste comportante como si no nos conociéramos. Terminaste consiguiendo que YO fuera quien le preguntara al 'drama queen' que era lo que estaba mal. Y pues mira, no fuiste capaz de decírmelo en mi cara, ¡cobarde!.
Nonono, tú me dijiste que hablaríamos luego, y esperaste a que me fuera a mi cuarto para escribirme al celular explicándome lo que te pasaba. Yo básicamente te dije que te buscaras a otra y que te olvidaras de mi... pero lo que me molesto, lo que me hiere al orgullo, es que hayas sido tu quien tecleara las palabras 'entonces desde hoy somos sólo amigos...'. Lo que más me sorprende, es que de verdad eso haya pasado por teléfono, que no hayas tenido los balones de hablarlo a la cara... Nunca pensé que fueras tan cobarde, pero eso confirma algo que ya yo sabía, nunca llegue a conocerte bien.
Luego, para acabar con mi orgullo por completo, porque no había sido suficiente, y te importa un comino dejarme en completo ridículo, ya para el día siguiente, tenías tus brazos alrededor de otra. Patán.

Y esta, es la última vez que escribo algo de tí, #mialma, solo tenía que sacar esto de allí dentro.



Victoria B.

miércoles, enero 12, 2011

Iniciativa para cambio de planes.

Ahora que me puse a pensar, estaba haciendo un análisis técnico de mi blog, y me doy cuenta de que cada vez dedico mas entradas a él, me doy cuenta de que cada día soy mas cursi. Veo mis posts y pues cada vez les cuento menos de lo que ando haciendo por estos lares en un sentido global y hablo simplemente un poco más de lo qué pienso y lo qué siento.
Estaba pensando que quizás debería hacer un balance. Equilibrar ambas cosas, porque después de todo, me gustaría tener recuerdos de los momentos que he pasado aquí con amistades y demás... no solo de aquello que estaba cruzando por mi cabeza, no sólo de él o de su doble o de aquél otro que aplastó mi orgullo tal y cómo yo pisoteo las ojas secas que me encuentro en el camino.
Sí, creo que empezaré a hablar un poco más de lo que hago... después de todo... ¡estamos en el reino!


Victoria B.

jueves, enero 06, 2011

Cálido como el sol.

Debían hacer unos 5 grados afuera y una sensación térmica de 2 o 3. Y ahí estaba yo, y ahí estabas tú, ahí estábamos los dos: en el frío de la calle. En un rincón, en una esquina que hicimos nuestra. Allí, dónde el frío no me importaba porque tus besos me hacían olvidarlo todo.
Sentía tu cuerpo tan cercano al mío, y como en otros tiempos, usábamos ese contacto para tomar calor el uno del otro.
Eran tus manos cálidas sobre mis brazos y sobre mi espalda descubierta, cuando me abrazabas tratando de darme calor. Pero tus labios... Tus labios fueron mi delirio, tus labios me hicieron aguantar el frío inclemente. Tus besos, tus besos me hicieron olvidarme de todo. Tus caricias tiernas, tus mejillas rosa... más rosas que nunca, era un rosa intensificado con la pasión de nuestros cuerpos. Era tu voz, tierna y dulce, acogedora y confortante, como una brisa fresca en medio de un seco verano de 40 grados. Esas palabras que me sabían a miel. Y mis ganas, sí, mis ganas de tenerte entre mis brazos, de sostener ese momento con todas mis fuerzas, sujetarlo con todos y cada uno de mis dedos prensándolo, pero con suavidad, sin querer romperlo ni dañarlo, así, cual nudo de corbata, deseando que nunca se escapara, quedarme allí por siempre entre tus brazos, junto a tu pecho, con tu aliento rozando mi cabello, e imaginando que el frío que me azotaba y que se colaba bajo mi falda, no existía.
Fue esa voz dulce y acogedora, la que me dijo al tiempo que me tomaba de la mano 'Te estás helando, entremos'. Y yo, en parte agradeciendo la invitación, me aferré a tú mano y te dejé guiarme adentro, dónde el bullicio de la gente y la música no permitían mucha conversación y que nos cortaba sabiendo de todos aquellos pares de ojos que nos miraban tratando de entender, juzgar y cotillear. Allí dónde algún beso fortuito se nos colaba de cuando en vez. Sabiendo que las ganas del uno por el otro, eran incontenibles, pero que debido a la situación y al entorno, debíamos mantenernos a raya.
Y fue así cómo el momento se me escapó de las manos, sin dejarme fecha alguna de cuándo podría volver. Con la incertidumbre de si aquél momento fue real o no. Con la duda de si sólo vivirá para siempre tan solo en mí memoria.


Victoria B.
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martes, enero 04, 2011

Acerca de Él.

A veces me molesta cómo es que nadie puede lograr sacarlo de mi mente. Me molesta cómo siempre logra colarse en mi disco duro y escapar de aquella carpeta comprimida dónde lo coloqué una y otras mil veces.
Me molesta porque las oportunidades y los hombres brillantes e 'ideales' se me cruzan en el camino y me brindan oportunidades, y aún así yo pienso en él. Me permito vivir, de eso no cabe duda. Pero no me permito sentir nada, porque hay un inmenso muro sellando cualquier posibilidad de sentimiento, hay un muro que contruí para dejar encerrado todo lo que siento él, porque no tiene ningún sentido quererlo estando a quién sabe cuántas millas de distancia. Pero es que yo lo he idealizado tanto que no puedo imaginarlo sino como el ser mas excitante, intrigante e ideal para mí que he conocido. Sí, así en plan de niña chiquita que preende casarse, solo que completamente diferente. Él es ideal para la Victoria que existe hoy. Él es aquello que me vendría de maravilla hoy en día.
Es por eso que por más que Su Doble. se le parezca tanto, y por más que Su Doble haya complacido todo lo que él no se ha dignado a darme, por más que lo intento, no consigo sino terminar redactando aquél mail.

Diosmio, Querido mío... a veces caigo en cuenta de lo probable que es el que esté desperdiciando mis meses por este lado del mundo pensando en tí, para regresar y que termines diciendome lo mucho que te agrado, lo mucho que me aprecias, pero que jamás pensarás en mi de esa manera. Sería como un segundo cachetón. Así, para emparejar mi mejilla hace años ya golpeada con esa misma respuesta por aquél a quién le brinde años y años durante todo lo que llevo de mi corta vida.

Aún así me sonrío cada vez que leo esas noticias tuyas... me sonrío cada vez que me dices lo mucho que me extrañas.Por eso es que yo hoy te digo:
¡Feliz Día de la Declaración de la Independencia de Birmania!.

Mientras tanto, seguiré disfrutando de mi vida como he venido haciendo, seguiré viviendo y seguiré huyendo de todos esos sentimientos intensos que no soy capaz de corresponder, lo siento. Pero no puedo. No fue por herirte... fue precisamente para no hacerlo.*

Los dejo por ahora. necesito acostarme, siento continuos escalofríos. Adieu al resto de mis vacaciones, Hola gripe.


Victoria B.

*Les debo esta historia, de cómo alguién puede ser tan intenso... Increíble.




lunes, enero 03, 2011

Welcome, 2011.

Fue aquella noche de derroche cuando de un momento a otro tuve una cita con sus labios. Su perfume me invadía e inquietaba, sus besos en mi cuello despertaron mi sed y su lengua llego a controlar todos y cada uno de mis sentidos. Pude degustarlo por tanto tiempo como quise, y en los lugares que nos provocó, nos escondimos, nos ocultamos, nos dejamos llevar por el momento en medio de todo el mundo.
Entre mucha saliva, besos y mordiscos nos degustamos el uno al otro incontrolablemente. Saciando esa sed que venimos acumulando desde hace tanto. Aquello que hemos aguantado y escondido entre miradas y jugueteos inocentes, un deseo incalculable que nos dimos el gustazo de cumplir.
Fue un mordisco por aquí, una agarrada por allá, una caricia por acuyá… y fue entre muchas otras cosas, uno de los momentos más apasionados que he vivido hasta ahora. Siempre vi venir una situación como esta, un momento en que ambos dejaríamos de fingir y nos entregaríamos a aquellos instintos primitivos que ruedan por nuestra sangre. Pero nunca imaginé que algo tan simple pudiese ser tan sensual y tan lleno de adrenalina como aquello que me hizo sentir.
Fue cuando luego, agarrados de la mano caminando por la calle -a una temperatura inhumana para mis pies descalzos- me di cuenta de qué poco aquello tenía algún sentido. Esa última y acogedora imagen de los dos, caminando de la mano y sonriendo, cumpliendo con alguno que otro de mis sueños transeúntes… una imagen carente de sentido, una imagen que demostraba que aunque todo aquello fuera verdad, ninguno de los dos sería capaz de seguir con esto al día siguiente, pues yo vivo allá y el vive acá, porque la distancia no es amiga de ninguna pasión, porque las millas nunca facilitan nada para nadie, pero los dos sabemos que por mas imposible que sea, igual de imposible es el no sentir la necesidad de correr a los labios del otro, el no poseer ese continuo deseo que hemos de ocultar continuamente. Aún así, es algo los dos recordemos con una sonrisa en la cara, al menos yo. que siempre recordare como este 2011 comenzó con el pie más sensual que nunca ningún otro año había comenzado.

Y el resto de los detalles, me los reservo.

Victoria B.

martes, diciembre 21, 2010

Dobles.

Siempre creí que eras un ser único en esta tierra, probablemente no me equivoco, pero no estas tan alejado al resto de los mortales como yo pensaba.
Conocí a tu doble europeo, tú y él tienen rasgos parecidos, algunas muecas que hace son identicas, la forma de caminar y ni te cuento la forma de bailar y sacudir el esqueleto, si, esos pasos tuyos que ademas de sacar unas cuantas carcajadas, volverían loco a cualquier ser humano normal -e incluso anormal-. También prefiere a los gatos, también le hace maldades al suyo...
Hay tantos rasgos que encuentro parecidos entre ambos que el verlo es una mezcla entre alegría y nostalgia, me viene ese dolorcito punzante en el pecho que ya me conozco tan bien.
Más de una vez me he sorprendido a mi misma viendole hipnotizada pensando en ti -o en él-, simplemente con una sonrisa en la cara, sorprendida de que haya otra persona tan parecida a ti e hipnotizante como tú...
A veces me pregunto que otras cosas en común tendrán, a veces me pregunto si es posible que alguien se te parezca tanto. ¿La diferencia? Él no despierta en mi ese instito animal irremediable que despertabas tú. No emana ese noséqué que me atrae inmediatamente y me llama como un Nestea a una abeja.

Me da intriga saber en qué más se parecen, me gustaría conocerle un poco más... Te cuento que se sintió un click en cuanto lo conocí, también te cuento que me sentí como una perra infiel lo que me hizo alejarme lo más posible de el -al menos por esa noche-. Y es que él sabe que he salido con él (tu doble) y lo que hemos hecho, lo que no sabe es lo mucho que se parece a tí... para empezar he optado por no contarle nada de tí, es decir, no sabe de tu existencia... ¿Se lo comentaré en algún momento? Pues quizás... no lo sé, si se da la oportunidad pues quizás lo haga.
Así que mientras tanto yo me quedo con aquellas excentricidades que te caracterizan, escogería eso en cualquier momento de mi vida sobre cualquier otra cosa, ¿Por qué? Me encantaría saberlo a mi también... Por ahora solo disfruto mi vida, porque desgraciadamente, estás al otro lado del charco.



Victoria B.