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viernes, noviembre 18, 2011

Bizarradas III.


Hace muchísimo tiempo que no me ponía a escribir. Y es que estoy hasta las trenzas con los estudios, pero ya esta bueno de no darme tiempo para mí misma y de no darme tiempo para hacer catarsis. Luego me toca estudiar y no soy capaz de concentrarme con nada. Adelanto que este post será bastante personal y de paso, desorganizado, así que si son de aquellas personas que no soportan un zarpazo de ideas sin conexión coherente, les recomiendo que esperen al próximo post, el cual no prometo que venga pronto. 
Y para aquellos que no les gustan los posts largos, este tampoco es el más indicado para su persona. 


No he escrito nada de mi universidad. Recuerdo que el año pasado, en esas tres semanas que estuve, posteé un montón acerca de mis nuevas experiencias. Supongo que hay varios factores influyentes. Por ejemplo, como me iba, no tenía  de verdad que leer nada ni preparar materias, estaba ahí de hobbie; aparte, estaba jojotica con el blog, la emoción de mantenerlo siempre al día era increíble.

Ahora que lo pienso, eso fue hace aproximadamente un año, pero parece haber sido hace muchísimo más tiempo. Y al mismo tiempo cosas que sucedieron contemporáneamente, parecen haber sido hace tan solo un mes.  Siempre me ha parecido curiosa la forma en la que los humanos percibimos el tiempo.

Bueno,  iba  a por lo de la universidad, que sí, me tiene sin vida. Pero por más ñoña que suene, me encanta. Me fascina ir a clases de lo que me gusta y aprender todos los días cosas nuevas. Siempre he tenido esa hambre insaciable por conocimiento; y que al alimentar mi mente, lo haga con cosas que me gustan, no tiene precio.

Durante las primeras semanas, mis actividades extras se limitaban a preparar las clases, investigar extra o leer algunas cosas que sabría que tendría que leer para exámenes futuros. Claro, luego ya todo dejo de ser una guachafita. La próxima semana tengo mis dos primeros parciales, de los cuales confieso que solo presentare uno, porque no logré preparar la materia del segundo. Ya presentaré en la segunda oportunidad que es en diciembre, semana para la que tendré entonces tres exámenes. (¡Buena esa campeona!) La buena noticia, es que dos de ellos son de materias sumamente sencillas y el tercero, que es el que me tocaría el próximo  miércoles, que resulta ser una jodida materia filtro :) #ShameOnMe.

Amo a mi profesor de Romano I y Constitucional, de verdad que lo amo.  Veo clases con Tulio Álvarez y GRACIAS control de estudios por ignorar mis propuestas se sección. El ir saltando de sección en sección y de salón en salón lo vale. Claro, se supone que tendría que tener clases de Constitucional con Enrique Tejeras Paris, pero bueno, que el señor se ha retirado y Tulio está haciéndole la segunda, dándole clases a 140 personas más como un favor. Ese hombre es un santo. De todos modos, el doctor Tejeras ha asistido a un par de sesiones en la cual hacen una especie de clase colegiada. Que por cierto, el día de ayer me tocaba otra de esas clases, pero gracias a los anarquistas, chavistas resentidos que andan con disturbios en la uni, no he tenido clases. Malditos. Los odio, los odio a todos.

Ese es otro tema que ¡agh! Es la impotencia que sientes al ver como suceden estas cosas en tu universidad, y no puedes hacer nada. Aparte, sientes que no se están tomando suficientes medidas. Y que no entiendo que se gana suspendiendo las clases. No hay mejor manera de combatir a estos grupos que siguiendo con clases, no como si no pasara nada, no, sino demostrando que no se les tiene miedo y que no pueden detener al estudiante que realmente quiere estar ahí. El día martes, en clases de Civil estábamos hablando de las personas incorporales, y MaCa decía que se podía, sin embargo, amar a una persona jurídica. El ejemplo que salió a la luz fue: Amor a la UCV. Varias personas rieron. Pero espero que ahora entiendan lo que es. A mí, por lo menos, me duele  y me indigna que no respeten a mi Alma Mater. Y pues ahí tienen: Amor a una persona incorporal.

Me he dado cuenta que estoy asociando todo a lo que estoy estudiando. El día de ayer mí tía decía que a aquellos que estaban con los disturbios, había que meterlos en una bolsa negra, darles una rumba de palos y dejarlos ahí botados. Que así aprenderían. Y yo de una pensé ¡Derecho Arcaico: Penas sumamente severas para tratar de mantener a una sociedad bajo una misma normativa! Ptu Ptu Pssshh. Nerda, Victoria, sos una nerda.

Durante mis aventuras inglesas, pensé que había mejorado en todas aquellas cuestiones de las relaciones sociales. Que bueno, si, en cierta forma, lo he hecho. Pero no tanto como creía. Esto viene a que en este nuevo año no es que he hecho un zarpazo de amistades. Claro, que no me lo han puesto fácil, lo digo refiriéndome a lo que comenté antes con referencia a control de estudios. Y es que en mi carrera, en teoría, el primer año, uno ve todas las materias con una misma sección, es decir, ves todas tus clases con el mismo grupo de gente.

Pero como a mí me ha tocado inscribirme tarde puesto a que congelé el cupo, me he inscrito el mismo día que los repitientes. Es decir, me han echado a los leones. Me han juntado con toda la escoria (lo siento, gente que repite, no se lo tomen a pecho.) Y me han mezclado entre todo un montón de secciones. Tengo cuatro secciones, y una es incluso en la tarde.

Lo bueno es que tengo la oportunidad de sentir la atmosfera en cada salón. Y no se creen lo diferente que es cada clase. Esta este grupo que llamaremos A, con el que veo Introducción y (una clase a la semana es en grupo con otra clase que llamaremos B). Esta el grupo B, con el que veo Romano I, Economía y esta única clase de Constitucional. Un tercer grupo, C, con el que solo veo Civil. Y el grupo D con el que solo veo Sociología.

·      El grupo A, está lleno de asperezas, ver clases con ellos es de lo más incomodo. Puedes ver las secticas en el salón, como se lanzan puntas entre ellos. Sientes la rivalidad y la poca colaboración que hay. Se siente la enorme diferencia entre ver clases de Constitucional solo con ellos, a verlos en conjunto con la sección B.
·      El grupo B es mucho más abierto, todos se tratan bonito, se saludan y demás. Incluso lo mido en la forma en la que reciben a alguien que no ‘pertenece a la sección’ e.g.: Yo. Varias personas de ese salón me ven y me saludan, tratan de tener una conversación conmigo y demás (aunque yo no sea muy abierta a tener una con ellos) Incluso, en este salón hay una muchacha y otro par de muchachos con potencial de amigos. (si, yo voy midiendo a la gente). He de decir, que veo seguidas clases de Romano luego de la de Constitucional con el grupo A, y sientes como se aligera (¿Esa palabra existe?) el ambiente cuando el grupo A se marcha del salón.
·      Grupo C, diosmio, lleno de montones de gente buena, todos colaboran entre sí, se dan apuntes, comparten información todo el tiempo, se preguntan entre sí, etc. Aparte, también tienen esa iniciativa de aceptar a los peregrinos (de nuevo, Yo). Hay varias personas que me ven y siempre dicen “¡Hola Victoria! ¿Qué tal?” Y yo respondo, sintiéndome asquerosamente culpable de no saber sus nombres. Aun así, solo hay un par de grupos que podrían llegar, en algún momento, a tener potencial de amigos. Lo que más me sorprende, es que sólo veo una clase con ellos, y aún así son super buena nota. Claro, en civil siempre tenemos un chance antes de comenzar la clase, ese chancecillo es crucial para ‘socializar’
·      Y por último, el grupo D. Es en el que más cómoda me siento. Supongo que hay  varios factores que influyen. 1.- Es en la tarde, asumo que la gente después de haber comido, esta mucho mas contenta. 2.- hay varias personas que no son pajuatos recién graduados con ganas de comerse al mundo, son un poco mayores y supongo que eso hace que estén bastante más relajados. 3.- El profesor falta a cada ratp. Desde el primer día, que llovió un poco y llego a veinte minutos de que acabara la clase, dijo: “Ya saben que si llueve, yo llegaré un poco tarde”. Y pues, al profesor no estar, de nuevo, es mucho más fácil ‘socializar’. 4.- Es un grupo que está lleno de gente de varias secciones, no todos ven clases al mismo horario, entonces como estamos todos mezclados, no se hacen grupillos. 5.- Entonces, es de esos grupos que no tienen organización alguna, no hay delegados ni nada por el estilo, y a mí no me den un chance de tomar las riendas, porque las tomo. Entonces, eso he hecho, lo cual me hace sentir, de nuevo, bastante a gusto con el salón. 6.- El profesor es super buena nota, una vez que llega, no le quita al armonía al grupo, sino que le suma. Y todos percibimos eso. 7.- Por último, es en este salón donde único puedo decir que ya tengo de verdad amigos. Dos muchachas que son geniales y un muchacho que también es de lo más agradable. Aparte, hay otras cinco o seis personas con potencial de amigos.

Bueno, no se a que venía todo esto, pero ahí tienen un puño de sandeces de lo que se siente ser yo brincando entre sección y sección.

Como habrán notado, además de mi condición de saltamontes entre sección y sección, soy de lo más fastidiosa a la hora de escoger amistades. Y si a eso le sumas el hecho de que amo estar sola, pues me convierte en el bichito raro jajajajaja.  Aunque la mayoría de la gente me conoce como “la del cabello rojo” y si eso no funciona, “si, la de la corbata” (#TrueStory)

Y ya está bueno de la universidad, ¿A poco no? Pues sí. Hace un par de semanas iba a empezar lo que sería una ‘fructífera rutina de ejercicios’ con una amiga. Y les cuento que de fructífera, tuvo poco. Sucede que no solo quiero bajar unos tres kilos que aun cargo de más  (quiero llegar al 2012 en mis 48 ideales), sino que además necesito de un momento en el día que sea de liberación, de echarme a correr y a liberar asperezas. Claro, con mi amiga no corrimos nada, hicimos 3/4 de vuelta trotando y de resto varias vueltas de caminata apresurada. Pero a mí eso no me sirve, a mí me gusta terminar agotada, y hasta que no me duela el último musculo y ruegue por agua, no seré feliz. Aparte de ello, unir dos horarios no siempre es tan sencillo, siempre están quesi las clases vespertinas, quesi examen el día siguiente quesi esto, quesi lo otro. De nuevo todo el rollo de la universidad que les acabo de echar, pero al cuadrado. He pensado ponerme a hacer ejercicio yo sola, pero joder, como me cuesta tomar la iniciativa de salir a caminar sola. Vamos, que el día que lo haga, ya me acostumbre y se convierte en droga y lo empiezo a hacer a diario, pero salir el primer día, es siempre lo más difícil. Y aún nada que lo he logrado.

Confieso que hay otro tema que me ha tenido un tanto distraída. Y es que como ustedes saben que yo me armo mis melodramas amorosos como solo en una novela saben hacerlo. Bueno, no. Miento. Son más dignos de alguna película de cine independiente.

He hecho un regalo de cumpleaños en el cual me jugaba mucho. Bueno, no tanto, pero si mucho para alguien como yo. Alguien que jamás en su vida expresa sus emociones. Porque no me gusta, porque no me siento cómoda, porque pues creo más en que las acciones hablan por sí solas. Entonces dejé que en este regalo se mezclaran y complementaran entre sí las palabras con las acciones.
a) Y pues en un principio, eran los nervios, de cuándo recibiese el regalo; de cuestionarme si lo que hice estuvo bien, de que no llegaba a tiempo, de que no llegaba jamás.
b) Luego vino la etapa de joder, no llega y él no se mueve; carajito cojonudo, te matare, muévete que ya he arruinado la sorpresa; me tienes que estar jodiendo si has puesto a tu madre a encargarse de eso, me tienes que estar jodiendo, ¡ya va! ¿Tu madre? ¿Y ella que sabe? Que vergüenza, diosmiosantísimo.
c) Después, la etapa final. La has recibido, ahora, dime algo; sigo esperando que al menos digas gracias; está bien, actuemos como que no paso nada, te mandaré este video; pensar: gilipollas, respóndeme, ok, te juro que te odio :) -mentira, pero te mataría-; suicidio cuántico, super interesante; muere, muere, muere; está bien, he comprendido, me voy a la jodida mierda, he cagado todo, me largo, me desaparezco y no sabré más de ti -amo el drama, señores (por si no lo tenían claro hasta ahora)-; ¡CHUPAPOLLAS, ahora que yo he decidido desaparecer, entonces tu apareces, con tus disculpas, aceptando tus metidas de pata y ahora sí agradeciendo, regresas, con la cara bien lavada, no lo puedo creer, no sabrás más de mí.

Vamos, todos sabemos que no sería así. Pero que es que he pasado unas tres semanas de estrés insoportable, de cuestionarme todo, de juzgarme, de… si, de que me he deprimido y me molesta haberme deprimido porque eso deja claro que me importa. Me importa el puto carajito de los cojones y no tendría porqué hacerlo. Y el saber que no me debería importar pero que aún así lo hace, creo que es lo que más me molesta.


He conocido a este nuevo personaje, es bello, sí, bello (he conocido muchos bellos, a decir verdad, pero hablemos de este), y entonces hablo con él, y bueno, pues si me sigue pareciendo bello es que el chamo está bien parado en la vida. Sabe de su broma, es inteligente, cínico y bastante agradable. Bien. Mi frustración llego cuando me he enterado de su único jodido defecto hasta los momentos y que aniquila cualquier posibilidad de tener puntos a favor. ¡Soy dos años mayos que el puto chamin! Eso fue enterarme y decir como ‘aahh.. jaja ehm, si’ y casi darme media vuelta. #FAIL Ahí se los dejo. 


El chico de los ojos verdes ha aparecido en mi vida últimamente. La primera vez que lo he visto me ha entrado un ataque. Si, un ataque. Sentí que el mundo se había detenido y lo único que galopaba era mi corazón. Después de eso, he tenido la oportunidad de hablar con él otras pocas veces, y señores, la universidad me lo ha jodido. Ya no es cínico, su humor negro se ha esfumado, se viste con chemises  (siento que eso está de lo más nichemente escrito) y usa palabras de pavitos asquerosos. Mi bicho raro se ha esfumado. Después de eso, me lo he conseguido esta semana nuevamente, me ha visto a lo lejos y empezó a agitar los brazos cual lunático para que le viese, ya, lo había visto, pero no pensaba ponerme a brincar como él. Confieso que eso ha sido bastante cómico. Y me he dado una palmadita en el hombro cuando después de que nos hemos saludado, con un abrazo digno de medio año de no habernos visto (a mí me ha parecido too much) le he dicho “Voy corriendo, te dejo” y me he despedido con un gesto de mano, dándole la espalda y corriendo. Me di una palmada al hombro cuando me di cuenta de que la tierra seguía girando y que mi corazón no iba más acelerado que lo que implicaba mi paso al andar común. Chico de los ojos verdes, sigues siendo un espécimen digno de museo, pero ya no eres el que eras antes. Adiós.


Y pues creo que este ha sido un recuento bastante general de varias cosas que han sucedido en los últimos meses. Más que por mis pocos lectores, ustedes, querido fieles, lo hago por mí. Porque siento que el tiempo va pasando y pasando y yo no estoy dejando record alguno de nada. Y me gustaría volver en el futuro y recordar cómo me he sentido. Tanto las buenas sensaciones como las peores.

Me retiro en esta noche colmada de irresponsabilidad de estudios. Espero no demorar de nuevo tanto como esta vez para publicar un post algo menos personal y más al interés del público general. Pero confieso que escribir un texto de desahogue me hacia tanta falta como la que me hace una taza de té en este momento. Voy a por ella. Adiós. 

Victoria B.

jueves, agosto 04, 2011

Un sueño


A pesar de que a veces sea seca y fría, que la gente considere que soy un tempano de hielo y que me importa un coño todo. Los que me conocen de verdad saben que puedo llegar a ser realmente gay, y los que leen este blog, más.
Resulta que anoche soñé algo, que me recordó a una idea chucuta que siempre he tenido, es todo producto de haber visto muchas películas ridículas y series en donde todo termina saliendo bien –o no-.
Ayer soñé con esa escena en la que uno llega al aeropuerto, y la persona añorada está ahí para recibirte, con una inmensa sonrisa y un abrazo de oso listo para ti. Yo había tenido esa escena presente antes de venirme, me imaginaba llegando y él estaría ahí. Claro, todos sabemos bien que ese era un sueño descabellado por varias razones que creo no valen la pena mencionar aquí.
Pero anoche, en cambio, soñé que estaba viajando a España, ya estaba estudiando y estaba yendo para presentar exámenes en España. Iba a llegar a la casa de la amiga de mi mamá y había quedado en ir hasta allá en metro cuando llegara por mi cuenta.
Hay un espacio en mi sueño, desde que me monto al avión, hasta que ya estoy llegando con mis maletas, y soy yo llegando, y viendo a aquel muchacho, que bien sabe me vuelve loca, esperándome afuera. Yo me quedé parada un rato, viéndolo, sin entender mucho, para luego acercarme para abrazarnos y decirnos lo mucho que nos hemos extrañado.
En cuánto nos montamos al metro se acabó mi sueño, los niños del campamento de al lado habían empezado a gritar con la única intención de levantarme.
Yo nunca sé que pensar de los sueños. Y con este les digo, que no entiendo, no puede tener mucho sentido ¿Por qué soñé con él? ¿Cómo puedo ser tan gay? ¿Por qué insisto en vivir esa puta escena? Pues no lo sé, resulta que soy rara señores, soy rara y complicada. Y me rindo de tratar de entenderme a mí misma, prefiero solo aprender a vivir conmigo  y mis bipolaridades, y a mis sueños, jamás les haré caso, pasan a estar entre esas cosas que ignoraré pues no hacen sino darme malas ideas y confundirme cuando quieren. Muérete Sub-consciente, te agradezco no me jodas. 

Esto es en el aeropuerto de Frankfurt, que es mi favorito hasta ahora.

Victoria B.

domingo, marzo 27, 2011

Me confundes como un crucigrana en árabe.

Sé que es muy estúpido seguir pensando en él, pero es que me trae por la calle de la amargura, me confunde y me hace pensarlo seguidamente. Y es que es inevitable no tenerlo presente en mi mente… creo que todo se debe a que nada nunca quedo claro. A que nada nunca terminó -y es que tampoco empezó jamás- simplemente, “fue”. Entonces nada culminó, y seguimos hablando y seguimos diciendo y demostrando. Y luego él se desaparece, y me deja con todas mis palabras y con todos mis pensamientos. Ahí es cuando pienso ‘Este es el final que antes nunca se dio’.
 A veces me pregunto qué significo yo para él. Aunque a veces creo que es mejor si no lo sé. Y es que no se si alguna vez me cruzo en su mente. Tampoco sé si alguna vez me piensa o me pensó de la manera en que yo lo hago…  y es que si tan solo supiera cuantas veces me quedo viendo aquella foto de aquél día. Si, aquél día en el que él fue un príncipe azul y yo me sentía como en un cuento de hadas, bailando entre sus brazos, él tan bien vestido y yo tan de princesa. Aún recuerdo todos los detalles de ese día, y juro que no hubiera sido tan maravilloso si él no hubiese estado ahí. Son su sonrisa, sus carcajadas, con sus miradas y sus temas de conversación fuera de lo común… de esos que solo él y yo podemos sacar. Que hablar de bizarradas se convirtió en un deporte para este par.
Lo extraño como si no hablara con él hace años. Y hablamos hace menos de 24 horas y lo conozco hace no más de un año. Pero heme aquí. Enganchada a él… Me pregunto qué pasará cuando regrese. Me pregunto si aquello que nunca empezó ni terminó llegará a alguna de esas dos etapas… y para ser sincera, yo necesito que alguna de las dos cosas pase si pretendo seguir en mi vida.
Algunos pensarán que ‘estoy enamorada’… y es que ya me lo han dicho. Pero para ser honesta, no creo que lo esté. No entiendo muy bien la situación… no entiendo muy bien que significa él para mí, sin lugar a dudas me gusta, y sin lugar a dudas lo quiero. Pero tan segura como estoy de eso, tampoco cabe lugar para la duda de si es 'amor'. Es más, SÉ que no estoy ‘enamorada’… Aunque sé que de él podría en algún momento llegar a estarlo. 


Victoria B.

lunes, marzo 14, 2011

Un blog abandonado.

Es simplemente que tengo demasiadas cosas que decir, siento demasiadas emociones, todo a flor de piel. Siento la responsabilidad de bloggear algo, pero cada vez que me siento frente a la computadora, dispuesta a escribir algo, nada me sale, se me trancan las ideas, tecleo solo un montón de pensamientos sin conexión ni coherencia alguna.
Extraño aquellos días en que todo salía tan fácil, extraño poder escribir dos posts por día… extraño poder terminar de escribir lo que me está pasando por la mente. Y es que tengo demasiadas cosas tan solo comenzadas o dejadas a la mitad… no término nada y no publico nada porque no siento que nada de lo que escribo valga la pena en algún sentido.
Voy a ponerme como David Martín asegura debes hacer para poder escribir algo, pegar los codos en la mesa y exprimir el cerebro hasta que algo salga…. Y es que ALGO tiene que salir de allí adentro quiera o no.
Estoy cansada de escribir al menos 4 ensayos por semana de temas que no me interesan y debo exprimirme las ideas respondiendo a lo que me preguntan, y de paso, esperando que al profesor le guste la manera en que planteé lo que pienso… LO SIENTO, pero estoy cansada de escribir como ellos piensan que he de hacerlo. Entiendo, es como esperan que responda el día del examen, pero OH, SORPRESA, ¡Yo no voy a tomar ese examen!
Estoy falta de inspiración, además, porque me prometí que no iba a escribir sobre él... y cada vez que empiezo un texto siempre pienso en él de una manera u otra, entonces lo dejo, o me deprimo: lo extraño y lo odio al mismo tiempo. Todas las emociones vuelven a mí, y BOOM, tengo algo de que escribir… pero al empezar a escribir, simplemente se me secan las ideas nuevamente.

Siento que debo empezar a escribir desesperadamente… porque me libera, pero sobre todo, porque estoy viviendo una de las épocas más increíbles de mi vida, y no estoy dejando registro alguno para el futuro… entonces me estreso y me frustro de nuevo.
Y bueno heme ahora, aquí, evitando la tarea… mucha tarea y simplemente no quiero hacer nada, por lo tanto, seguiré leyendo las millones de publicaciones que tenía pendientes de mis blogueros favoritos.


 
Victoria B.

martes, febrero 15, 2011

“Los hombres no somos tan sencillos como a veces parecemos…”

Alguien muy sabio me dijo un día “Los hombres no somos tan sencillos como a veces parecemos…”


En el momento estuve vagamente de acuerdo, hoy por hoy, no puedo estar más segura de ello, lamento informar que odio no tener el control. Odio no tener en mi mano todas las cartas que se están jugando, pues estoy acostumbrada a siempre tenerlas, y si no, por lo menos suelo saber las cartas que mis contrincantes juegan… Sí, yo juego sucio, hago trampa, esa soy yo.

A pesar de ver en tus ojos y sentir que me dicen la verdad, no puedo evitar escuchar tus palabras y meterlas todas en una inmensa caja que dice “MENTIRAS”. Siento como cada una de tus frases han de haber sido repetidas múltiples veces a cada una de aquellas que como yo ha sido dueña de tus besos. Siento que son frases que están anotadas en aquel librillo de ‘como llegarle a una mujer’, el problema, querido, es que a mí ese palabrerío repleto de intensidad me aleja cual rock a una chica fresa.

No te mentiré, a veces te pienso, a veces pienso en lo que fuimos, en lo que pudimos haber sido, en lo que fue y en lo que nunca será. Ahora solo te veo, y no soy capaz de verte como antes, no soy capaz de sentirte cerca, no soy capaz de imaginarte siendo mío de nuevo. No te diré que no he pensado en tus labios, pues a veces extraño el cosquilleo que me hicieron sentir. Te diré que si tengo la oportunidad, los degustaré de nuevo, memorizaré su forma y cómo juguetean con los míos, pero jamás volveré a sentirte mío. Y es que fuste un patán, lo sabes, te lo dije, te comportaste como en el fondo yo siempre supe que te comportarías. Fuiste aquel chico del cual mi amigo me advirtió y me recomendó no enamorarme… menos mal tengo amigos como él… menos mal lo escuché y siempre tuve en cuenta el hecho de que puedes ser tierno, educado, caballeroso, y al mismo tiempo, ser como cualquier otro hombre y no dar mayor importancia a los sentimientos ajenos… y es por eso que nunca te dejé entrar en mi corazón, cariño.

A veces me pregunto por qué esperaste todo un mes para volver a hablarme… Por qué demonios no me dijiste antes nada. Todo pudo ser diferente, muchas cosas pudieron cambiar, habrías tenido más tiempo para hacerme cambiar de opinión… pero luego pienso que es que nunca quisiste hacerme cambiar de opinión. Son solo las ganas de recorrer una vez mis labios… y es que los dos sentimos esa necesidad de pertenecernos al menos una vez más…

Ahora me pregunto… ¿Serás capaz de dejar de lado cualquier sentimiento o palabrería para solo satisfacer un instinto primitivo?


Victoria B.

jueves, enero 13, 2011

O lo digo o se me atragantan las palabras.

Creo que fue una mala idea desde el comienzo, creo que ese sentimiento de pánico en la panza, de un estómago hecho un completo nudo, lleno de lazos; no eran lacitos de regalos. No era para indicarme que era una buena idea. Quizás debería aprenderme lo que son las malas espinas, de cuando en vez debería hacerle caso a mis pequeños presentimientos.
Y no me digan que tenía que hacerlo, que 'tenía que darle la oportunidad y tenía que darme yo misma una oportunidad', porque nada hubiera perdido si no me hubiese dado la oportunidad, y él, pues no se merece ninguna... No luchó por ganársela y ahora simplemente está demostrando que por buenos sentimientos y buena gente, pues no lo merecía.
Es que no se qué fue lo que me pasó por la mente, si yo sé que a mí me gusta conocer perfectamente a las personas, yo tengo que saber mucho de alguien antes de tomarle confianza, pero nooo... no, yo me dejé llevar por una cuestión meramente química, por un impulso de '¿qué pasaría si...?' y de no quedarme luego con la duda de 'Y si tan solo hubiera hecho tal...'. Sí, creo que tan solo me dejé llevar. Y esa no soy yo, yo soy una Victoria que lo analiza todo tantas veces como puede, soy una Victoria a la que le gusta entender a la perfección cada detalle de aquello en lo que se está metiendo.
Así que no me digan que tomé una buena decisión, porque si hubiese tomado una buena decisión no habría salido con un orgullo aplastado y pisoteado. Si hubiera pensado coherentemente y analizado todo como suelo hacerlo, simplemente nada de esto hubiese pasado, y ahora no me sentiría incomoda en mi misma casa, ahora no tendría ganas de gritarle ni de insultarlo, porque simplemente me siento humillada, porque me molesta...
Me molesta que la gente sea tan cobarde, me molesta que mientan, me molesta que me tomen por imbécil y por una de esas muchachitas que caen en #cualquiervaina que les dicen, porque discúlpame, pero esa no soy yo. Me molesta... me molesto yo, me molesta haber tomado la decisión equivocada desde un principio, y así ahora nada de esto habría pasado, y si bien habrían situaciones incomodas gracias a tí desde un principio, ya yo me había acostumbrado a eso, simplemente me había acostumbrado a que manteníamos una relación meramente de respeto, de esas relaciones de convivencia que no queda otra más que cumplir. Pero no, nononono, yo decidí meter la pata, yo decidí comenzar eso, te tomé un poco de aprecio, le tomé un gustico a eso de sentirte cerca mío, a las caricias que me hacías en el pelo, simplemente, terminó gustándome todo eso. Luego viniste y lo dañaste todo, si, pensaste que diciéndome que me 'amabas' y que yo era 'la indicada' caería rendida ante tus pies, pero no, conseguiste fue un rechazo, un 'no te amo y jamás podré hacerlo, perdón', lograste ganarte un tiempo, lograste dañar todo por dos semanas, me diste tiempo de pensar en que esto no funcionaria y en que quizás tampoco quería que funcionara... si, terminé pensando que quizás todo eso debería acabar pronto, porque no quería herirte, porque no era justo... y al fin y al cabo, durante ese tiempo que nos dimos, también comprobé que tú no eras capaz de encender esa llama, de alborotarme las enzimas y ni de despertar aquella pasión que ya sé que él siempre ha encendido y aquella que su doble si supo manejar...
Finalmente, te veo, te abrazo, extrañamente se sintió bien tenerte de nuevo entre mis brazos... sabía que todo debía terminar pero le fui dando largas, luego te alejaste, luego los momentos no se daban... y finalmente, terminaste comportante como si no nos conociéramos. Terminaste consiguiendo que YO fuera quien le preguntara al 'drama queen' que era lo que estaba mal. Y pues mira, no fuiste capaz de decírmelo en mi cara, ¡cobarde!.
Nonono, tú me dijiste que hablaríamos luego, y esperaste a que me fuera a mi cuarto para escribirme al celular explicándome lo que te pasaba. Yo básicamente te dije que te buscaras a otra y que te olvidaras de mi... pero lo que me molesto, lo que me hiere al orgullo, es que hayas sido tu quien tecleara las palabras 'entonces desde hoy somos sólo amigos...'. Lo que más me sorprende, es que de verdad eso haya pasado por teléfono, que no hayas tenido los balones de hablarlo a la cara... Nunca pensé que fueras tan cobarde, pero eso confirma algo que ya yo sabía, nunca llegue a conocerte bien.
Luego, para acabar con mi orgullo por completo, porque no había sido suficiente, y te importa un comino dejarme en completo ridículo, ya para el día siguiente, tenías tus brazos alrededor de otra. Patán.

Y esta, es la última vez que escribo algo de tí, #mialma, solo tenía que sacar esto de allí dentro.



Victoria B.

miércoles, enero 12, 2011

Iniciativa para cambio de planes.

Ahora que me puse a pensar, estaba haciendo un análisis técnico de mi blog, y me doy cuenta de que cada vez dedico mas entradas a él, me doy cuenta de que cada día soy mas cursi. Veo mis posts y pues cada vez les cuento menos de lo que ando haciendo por estos lares en un sentido global y hablo simplemente un poco más de lo qué pienso y lo qué siento.
Estaba pensando que quizás debería hacer un balance. Equilibrar ambas cosas, porque después de todo, me gustaría tener recuerdos de los momentos que he pasado aquí con amistades y demás... no solo de aquello que estaba cruzando por mi cabeza, no sólo de él o de su doble o de aquél otro que aplastó mi orgullo tal y cómo yo pisoteo las ojas secas que me encuentro en el camino.
Sí, creo que empezaré a hablar un poco más de lo que hago... después de todo... ¡estamos en el reino!


Victoria B.

Tú eres mi Picasso, eres mi Monet y mi Pollock

La gente te cataloga normalmente de raro, de extraño, de fuera de lo común. Y no podría estar más de acuerdo con ellos, no eres en lo absoluto alguien más del montón, no lo eres ahora y jamás podrás serlo, porque simplemente, eres tú. Un muchacho que ni si quiera un par de ojos normales tiene, eres mi hombre de los ojos verdes.

Quizás tengas tus extrañezas, tus manías, tus locuras e incluso, algún momento de cordura, pero es que me encanta, me encanta cuando explotas en risa viendo una cara graciosa, me encanta como tus mejillas se ponen más rosas de lo común cuando tratas de aguantar la risa en cualquier clase de situación, me encanta como no te importa admitir que tienes gustos peculiares y estas orgulloso de ello. Me encanta ese tono de confidencia que usas de cuando en vez para hacer que un tema en lo absoluto importante, suene como tal. Me encanta como nuestros gustos son tan parecidos y al mismo tiempo tan diferentes.
Simplemente te digo que cada una de tus peculiaridades, van absoluta y perfectamente de la mano con cada una de las mías, te pegan cosas que no le afectarían a la mayoría de las demás personas, has tenido el valor de equivocarte, admitir tu error y empezar de nuevo, tienes ese “sentido común” que como diría un profesor al que guardo mucho aprecio: “Es el menos común de los sentidos”… Y como bailas, diosmio, esos pasos de baile. Si, esos en los que puedes pasar de ser el mejor bailarín de merengue, con el que he tenido la oportunidad de bailar, a imitar a Elvis, MJ e incluso a cualquier loco que bailase en los ochentas. Si, tus pasos de baile son otra de tus peculiaridades y son tan tuyos como tu mirada y tu risa.
Eres lo suficientemente raro, como para aun así cumplir con el prototipo de caballero. Si, de esos que abren puertas, esperan a que te sientes para tomar ellos asiento, de esos que se ven en las películas, Tú eres mi Humphrey Bogart, o mejor aún, para satisfacer un guilty pleasure que I’m pretty sure you have:
Tú eres mi Frank Sinatra, querido.

Si, tú estas hecho con el molde mas abollado y averiado que he visto en mi vida. Pero aun así, ¡mira que estas hecho con molde! y con una materia prima de primera mano.
Eres como una de esas esculturas de Picasso, que cuánto menos pulidas y menos lisas e ideales sean, mejores son. Tú eres mi Picasso, eres mi Monet y mi Pollock, sí, definitivamente eres mi Pollock, eres una de esas obras que por más que carecen de sentido y de líneas rectas y exactas, transmites más que cualquier otra obra que alguien pudiese considerar ‘perfecta’.
Tú, definitivamente, llevas contigo esa forma de ser que a algunos repele, a otros divierte, a mí, me fascina e hipnotiza.


Victoria B.

martes, enero 11, 2011

Thinking VII

Just for the record:

Jajajaja, soy capaz de imaginarte gritando "Chinooo"..."Chinaaa" todo el rato, cada vez que vieras un chino. Si, eso es lo que pasaría si estuvieras aqui.

Pd: Tenía que decirlo, esta imagen solo logra iluminarme la cara cada vez que la imagino, Tengo que tenerlo presente cada vez que sea necesario.


Victoria B.

martes, enero 04, 2011

Acerca de Él.

A veces me molesta cómo es que nadie puede lograr sacarlo de mi mente. Me molesta cómo siempre logra colarse en mi disco duro y escapar de aquella carpeta comprimida dónde lo coloqué una y otras mil veces.
Me molesta porque las oportunidades y los hombres brillantes e 'ideales' se me cruzan en el camino y me brindan oportunidades, y aún así yo pienso en él. Me permito vivir, de eso no cabe duda. Pero no me permito sentir nada, porque hay un inmenso muro sellando cualquier posibilidad de sentimiento, hay un muro que contruí para dejar encerrado todo lo que siento él, porque no tiene ningún sentido quererlo estando a quién sabe cuántas millas de distancia. Pero es que yo lo he idealizado tanto que no puedo imaginarlo sino como el ser mas excitante, intrigante e ideal para mí que he conocido. Sí, así en plan de niña chiquita que preende casarse, solo que completamente diferente. Él es ideal para la Victoria que existe hoy. Él es aquello que me vendría de maravilla hoy en día.
Es por eso que por más que Su Doble. se le parezca tanto, y por más que Su Doble haya complacido todo lo que él no se ha dignado a darme, por más que lo intento, no consigo sino terminar redactando aquél mail.

Diosmio, Querido mío... a veces caigo en cuenta de lo probable que es el que esté desperdiciando mis meses por este lado del mundo pensando en tí, para regresar y que termines diciendome lo mucho que te agrado, lo mucho que me aprecias, pero que jamás pensarás en mi de esa manera. Sería como un segundo cachetón. Así, para emparejar mi mejilla hace años ya golpeada con esa misma respuesta por aquél a quién le brinde años y años durante todo lo que llevo de mi corta vida.

Aún así me sonrío cada vez que leo esas noticias tuyas... me sonrío cada vez que me dices lo mucho que me extrañas.Por eso es que yo hoy te digo:
¡Feliz Día de la Declaración de la Independencia de Birmania!.

Mientras tanto, seguiré disfrutando de mi vida como he venido haciendo, seguiré viviendo y seguiré huyendo de todos esos sentimientos intensos que no soy capaz de corresponder, lo siento. Pero no puedo. No fue por herirte... fue precisamente para no hacerlo.*

Los dejo por ahora. necesito acostarme, siento continuos escalofríos. Adieu al resto de mis vacaciones, Hola gripe.


Victoria B.

*Les debo esta historia, de cómo alguién puede ser tan intenso... Increíble.




viernes, diciembre 31, 2010

2010 en fotos.

Pequeño Recuento Fotográfico:

Última vez que vi a mis amigos en el 2009
Así terminó mi 2009
Mérida, primer viaje del año.

Ambassade De France con Brújula.

Diplomacia Juvenil.

Nuevamente.

Desfile de karen. Con mis niñas.


Aún recuerdo quién me sacó esa carcajada.


Con mi hermana, Mari.




Juego atleticos 2010.

Juego atleticos 2010.


Juego atleticos 2010.



Paparazzi Pizza.

Por El Medio De La Calle 2010.



Caravana.



Imposición de medallas.

Acto de Grad.




Fiesta De Grad.


Con mi prima, la mejor del mundo -soy gay, losé-.



CAEMA 2010.



Mis niños.




UCV.
UCV.

Bornfire. Bedgebury.

Los muchachos de mi clase.








Belleza de Pollock.


Madrid.



Barcelona.




Y así más o menos fue mi año...
En el post anterior, pueden ver el mismo resumen pero en palabras.