Mostrando entradas con la etiqueta Ni con el blog puedo mantener una relacion estable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ni con el blog puedo mantener una relacion estable. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 31, 2012

Goodbye 2012.

A ver, se que no he escrito mucho nada últimamente, y no tengo nada que alegar en mi defensa, estaré igual de ocupada que todos los demás blogueros que si mantienen su espacio. Simplemente he de admitir que lo he dejado todo pasar y que estoy super desorganizada con lo que respecta a mi tiempo. 

Pero a pesar de mi desaparición, me parecía insensato despedir el año sin dar así fuera un corto un adiós en este espacio. 
Me parecía insensato porque este 2012, en general, ha sido bastante bueno conmigo. Creo que si lo dividiéramos, las 2/3 partes de este, han sido entre buenas y geniales. 
He conocido gente maravillosa, he reforzado amistades que hice en el 2011, he cumplido metas, he leído libros que tenía pendientes por leer (aunque me siguen faltando un montón y no voy a la velocidad que esperaba), he salido y disfrutado por montones, he madurado, me he aceptado más a mi misma, he dejado de tratar de cambiarme, he viajado bastante mas de lo que esperaba, he bajado a personas de tronos en los que no merecían estar, he bajado a otros no porque no lo merecieran, sino simplemente porque se les venció el tiempo de reinar, he superado mi miedo al compromiso (aceptemoslo, que no del todo), durante casi 3/4 del año cumplí mi objetivo de escribir aunque fuera media hora al día... espero retomar eso el próximo año. 
Ciertamente también han habido cosas malas, he alejado personas importantes de mi lado, no me he dedicado tanto como debía a los ciertas materias, me han hecho daño, me han mentido, he entregado mucho a personas equivocadas... pero en general, nada de esto, puede aplacar lo fabuloso que ha sido todo lo demás.
Es cierto que no he escrito mucho en el blog, es cierto que tengo el espacio en el más absoluto de los abandonos. Pero no he dejado de escribir, y mi vida en este momento está en lo que creo es una de sus mejores épocas hasta el sol de hoy. Me siento feliz, me siento plena, siento que puedo tocar el cielo con la yema de los dedos. Y creo que esta es la mejor manera de empezar el nuevo año. 

Espero que este 2013 sea igual o incluso mejor que este año que se despide. Me propongo dedicarme a todo lo que deba enfrentarme. Me dedicaré a los estudios, al blog, al ejercicio, a mi misma, a la lectura, al orden, a escribir, a mi pareja. Y quiero madurar como mujer, como futura profesional, como persona e intelectualmente. 
Esas son mis metas para el próximo año. Todo lo que quiero es perfectamente alcanzable. Solo he de organizarme y de seguir un método. He de recordar esas dos palabras durante todo el año. Dedicación y Madurez, de modo que para finales del 2013, estaré tan satisfecha con mi año como lo estoy con este.  

"Goodbye 2012. And thanks for the memories".

Victoria B.

jueves, agosto 30, 2012

Atrapados por España.


Hace poco más de una semana, mi mejor amigo regresó de un mes de vacaciones. No voy a contar de la obvia necesidad que tenía de verlo, sino de algo que el me transmitió al volver.

Resulta que se fue a España. Pasó un mes allá, viajo por el país y... y se enamoró.

Se enamoró como todos los que pisamos suelo español. Se enamoró del país y de su gente. De las costumbres, de las palabras, del acento, de las calles, de la cordialidad, de todo. Volvió diciéndome “Me quiero ir a vivir a España”.

Y es que es así. Uno anda por caminando por allá y de repente siente “Este es mi lugar. Yo debería estar aquí... por siempre.” Y  sale el que te dice ¿Cómo vas a dejar tu país? O que ¿Por qué te irías a un país que está rejodido por la crisis? Y tu piensas ‘no me importa la crisis, no me importa cómo estén, no me importa no sea mi país, jamás otro que no sea Venezuela lo será… pero lo siento apto para mí. Siento que allí encajaría, que allí no me verán como bicho raro, que podría evolucionar a mis anchas y largas… que sería un lugar donde podría ser infinitamente feliz.’

Cuando mi amigo regresó y me contó quería vivir allá, fue como si encendieran un suiche que estaba escondido y engavetado en el fondo de mí ser. Un suiche había encerrado por allá para olvidarme de su existencia.

Porque aunque poco conté de eso por aquí, mientras estuve en Inglaterra, mi mamá no hacía sino insistirme para que presentara la selectividad española y me quedará a vivir allá, en España. Yo decía que no, que mi alma mater era la UCV y que no estudiaría en otro sitio que no fuera esta universidad. (Eso sin duda sigue en pie, de eso no me arrepiento en lo más mínimo)

Al regresar total de Inglaterra, recordé lo que era Venezuela. Recordé todo lo que yo había decidido olvidar e idealizar mientras estuve fuera. El caos.  Y de repente me entró una depresión absoluta. Me odiaba por haber rechazado quedarme en mi España querida. Me odiaba porque me sentía en un limbo: no era de aquí, no era de allá, no era de ningún lado. Me odiaba porque había rechazado lo que seguro había sido una de las mejores propuestas de mi vida.

Con el tiempo todo fue pasando. Sobre todo pasó más aún en cuanto empecé la universidad y no sólo tenía material de interés para ocupar mi mente; sino que era un material que me encantaba. Estaba fascinada con mi carrera (y todavía lo estoy), entonces decidí olvidar cualquier idea de que haberme quedado en España habría sido mejor. Decidí abordar el tema y esconder el suiche para que no fuera un tema perenne que me atormentara en la cabeza. Lo escondí por mi bien y por el bien de quienes me rodean.

Hoy por hoy, solo estoy recordando aquella época, en la que soñaba con irme para allá y vivir en un lugar que sabía me tomaría de brazos abiertos. Hoy dejé el suiche a la luz, solo por un rato, porque soñar es gratis, y porque esa ilusión me encanta. De todos modos, hay otros planes tengo hace mucho y que no he abordado, planes que me facilitarían el que si algún día quisiera irme, podría hacerlo. Planes que espero poder cumplir… son de esas cosas que cuadra uno a largo plazo y que piensa con una sonrisa en la cara.

De momento solo estoy soñando de nuevo con las calles de Madrid. Pero creo me toca verlo así, sólo como un sueño. 


Victoria B.

martes, julio 17, 2012

Comunicado.

Estoy pensando implementar un plan en el blog, siento que lo actualizo muy poco y me da dolor tenerlo tan abandonado. Pero es que normalmente, para actualizar, siento debe ser una entrada digna, un post largo y, normalmente, con al menos una hora de edición encima. 

Yo a diario escribo algo, siempre escribo alguna tontería, muchas veces son adelantos a mis cuentos que jamás publico, y muchas otras solo desahogos de algo sucedido en el día o lo que esté pensando al momento. 

Entonces tengo dos nuevas ideas: 
*La primera es que procuraré, al menos una vez a la semana, subir esas pequeñas notas que hago para 'desalojar' mi mente un poco. 

*Y la segunda es relativa a la lectura, y es que como mientas voy leyendo suelo ir marcando las páginas donde encuentro frases geniales, cada tanto subiré entradas con quotes de libros que me esté leyendo o que me haya leído (incluso los que leí hace mucho), ya que llevo anotando y marcando quotes desde hace un par de años. 
Adelanto que seguro verán muchas veces que soy repetitiva con los libros, y es que hay veces que en algunos me parece que todo es digno de anotar, y en otros, me verán leyendo todo sin considerar ninguna frase lo suficientemente genial como para tener que volver a ella en el futuro. 

Espero desempolvar un poco el blog de esta manera. 
Quiero dejar claro que no lo hago con la intención de llenarlo de basura, seguiré subiendo sólo el contenido que me guste. Creo que sobretodo, lo hago para motivarme, para ver que si puedo actualizar con mayor frecuencia y ver si empiezo a dedicarle más tiempo a este pequeño (pero apreciado) espacio. 
Además, aunque sean poquitos los que me leen, creo merecen el mismo respeto que el si fueran miles de lectores. Y pues un lector respetado, merece nuevo contenido con mayor frecuencia... que es que últimamente esto ha sido como de entradas bimensuales, y ¡no puede ser!

Vamos a ver si esta promesa sí la cumplo, no es la primera vez que hago planes para el blog y prometo y prometo cosas y no me dura la iniciativa ni un mes. ¡Parezco un político! 
Pues ya, eso era todo. Nos leemos pronto, querubines. 


Victoria B.

martes, enero 03, 2012

Reivindicaciones a inicios de año.


Últimamente no público nada porque no sé cómo expresar una sola cosa de las que pienso. Digamos que no creo tener mucho que contar y mi creatividad está en cero.
También suelo exigirme a mí misma publicar cosas de un extenso considerable, o lo que yo llamaría: respetable.
Pero perderé todo respeto por los momentos, y publicaré lo que escriba, así sea corto… porque el blog está muriendo a pasos agigantados y no dejaré que eso suceda. Y si para lograrlo, tengo que reestructurar la forma en que se manejan las cosas por aquí, pues bien sea. Estamos en época de cambios (por la cuestión del nuevo año y toda esa broma) así que tómenlo como algo bueno, es solo una manera efectiva de estar presente.


Victoria B.

viernes, noviembre 18, 2011

Bizarradas III.


Hace muchísimo tiempo que no me ponía a escribir. Y es que estoy hasta las trenzas con los estudios, pero ya esta bueno de no darme tiempo para mí misma y de no darme tiempo para hacer catarsis. Luego me toca estudiar y no soy capaz de concentrarme con nada. Adelanto que este post será bastante personal y de paso, desorganizado, así que si son de aquellas personas que no soportan un zarpazo de ideas sin conexión coherente, les recomiendo que esperen al próximo post, el cual no prometo que venga pronto. 
Y para aquellos que no les gustan los posts largos, este tampoco es el más indicado para su persona. 


No he escrito nada de mi universidad. Recuerdo que el año pasado, en esas tres semanas que estuve, posteé un montón acerca de mis nuevas experiencias. Supongo que hay varios factores influyentes. Por ejemplo, como me iba, no tenía  de verdad que leer nada ni preparar materias, estaba ahí de hobbie; aparte, estaba jojotica con el blog, la emoción de mantenerlo siempre al día era increíble.

Ahora que lo pienso, eso fue hace aproximadamente un año, pero parece haber sido hace muchísimo más tiempo. Y al mismo tiempo cosas que sucedieron contemporáneamente, parecen haber sido hace tan solo un mes.  Siempre me ha parecido curiosa la forma en la que los humanos percibimos el tiempo.

Bueno,  iba  a por lo de la universidad, que sí, me tiene sin vida. Pero por más ñoña que suene, me encanta. Me fascina ir a clases de lo que me gusta y aprender todos los días cosas nuevas. Siempre he tenido esa hambre insaciable por conocimiento; y que al alimentar mi mente, lo haga con cosas que me gustan, no tiene precio.

Durante las primeras semanas, mis actividades extras se limitaban a preparar las clases, investigar extra o leer algunas cosas que sabría que tendría que leer para exámenes futuros. Claro, luego ya todo dejo de ser una guachafita. La próxima semana tengo mis dos primeros parciales, de los cuales confieso que solo presentare uno, porque no logré preparar la materia del segundo. Ya presentaré en la segunda oportunidad que es en diciembre, semana para la que tendré entonces tres exámenes. (¡Buena esa campeona!) La buena noticia, es que dos de ellos son de materias sumamente sencillas y el tercero, que es el que me tocaría el próximo  miércoles, que resulta ser una jodida materia filtro :) #ShameOnMe.

Amo a mi profesor de Romano I y Constitucional, de verdad que lo amo.  Veo clases con Tulio Álvarez y GRACIAS control de estudios por ignorar mis propuestas se sección. El ir saltando de sección en sección y de salón en salón lo vale. Claro, se supone que tendría que tener clases de Constitucional con Enrique Tejeras Paris, pero bueno, que el señor se ha retirado y Tulio está haciéndole la segunda, dándole clases a 140 personas más como un favor. Ese hombre es un santo. De todos modos, el doctor Tejeras ha asistido a un par de sesiones en la cual hacen una especie de clase colegiada. Que por cierto, el día de ayer me tocaba otra de esas clases, pero gracias a los anarquistas, chavistas resentidos que andan con disturbios en la uni, no he tenido clases. Malditos. Los odio, los odio a todos.

Ese es otro tema que ¡agh! Es la impotencia que sientes al ver como suceden estas cosas en tu universidad, y no puedes hacer nada. Aparte, sientes que no se están tomando suficientes medidas. Y que no entiendo que se gana suspendiendo las clases. No hay mejor manera de combatir a estos grupos que siguiendo con clases, no como si no pasara nada, no, sino demostrando que no se les tiene miedo y que no pueden detener al estudiante que realmente quiere estar ahí. El día martes, en clases de Civil estábamos hablando de las personas incorporales, y MaCa decía que se podía, sin embargo, amar a una persona jurídica. El ejemplo que salió a la luz fue: Amor a la UCV. Varias personas rieron. Pero espero que ahora entiendan lo que es. A mí, por lo menos, me duele  y me indigna que no respeten a mi Alma Mater. Y pues ahí tienen: Amor a una persona incorporal.

Me he dado cuenta que estoy asociando todo a lo que estoy estudiando. El día de ayer mí tía decía que a aquellos que estaban con los disturbios, había que meterlos en una bolsa negra, darles una rumba de palos y dejarlos ahí botados. Que así aprenderían. Y yo de una pensé ¡Derecho Arcaico: Penas sumamente severas para tratar de mantener a una sociedad bajo una misma normativa! Ptu Ptu Pssshh. Nerda, Victoria, sos una nerda.

Durante mis aventuras inglesas, pensé que había mejorado en todas aquellas cuestiones de las relaciones sociales. Que bueno, si, en cierta forma, lo he hecho. Pero no tanto como creía. Esto viene a que en este nuevo año no es que he hecho un zarpazo de amistades. Claro, que no me lo han puesto fácil, lo digo refiriéndome a lo que comenté antes con referencia a control de estudios. Y es que en mi carrera, en teoría, el primer año, uno ve todas las materias con una misma sección, es decir, ves todas tus clases con el mismo grupo de gente.

Pero como a mí me ha tocado inscribirme tarde puesto a que congelé el cupo, me he inscrito el mismo día que los repitientes. Es decir, me han echado a los leones. Me han juntado con toda la escoria (lo siento, gente que repite, no se lo tomen a pecho.) Y me han mezclado entre todo un montón de secciones. Tengo cuatro secciones, y una es incluso en la tarde.

Lo bueno es que tengo la oportunidad de sentir la atmosfera en cada salón. Y no se creen lo diferente que es cada clase. Esta este grupo que llamaremos A, con el que veo Introducción y (una clase a la semana es en grupo con otra clase que llamaremos B). Esta el grupo B, con el que veo Romano I, Economía y esta única clase de Constitucional. Un tercer grupo, C, con el que solo veo Civil. Y el grupo D con el que solo veo Sociología.

·      El grupo A, está lleno de asperezas, ver clases con ellos es de lo más incomodo. Puedes ver las secticas en el salón, como se lanzan puntas entre ellos. Sientes la rivalidad y la poca colaboración que hay. Se siente la enorme diferencia entre ver clases de Constitucional solo con ellos, a verlos en conjunto con la sección B.
·      El grupo B es mucho más abierto, todos se tratan bonito, se saludan y demás. Incluso lo mido en la forma en la que reciben a alguien que no ‘pertenece a la sección’ e.g.: Yo. Varias personas de ese salón me ven y me saludan, tratan de tener una conversación conmigo y demás (aunque yo no sea muy abierta a tener una con ellos) Incluso, en este salón hay una muchacha y otro par de muchachos con potencial de amigos. (si, yo voy midiendo a la gente). He de decir, que veo seguidas clases de Romano luego de la de Constitucional con el grupo A, y sientes como se aligera (¿Esa palabra existe?) el ambiente cuando el grupo A se marcha del salón.
·      Grupo C, diosmio, lleno de montones de gente buena, todos colaboran entre sí, se dan apuntes, comparten información todo el tiempo, se preguntan entre sí, etc. Aparte, también tienen esa iniciativa de aceptar a los peregrinos (de nuevo, Yo). Hay varias personas que me ven y siempre dicen “¡Hola Victoria! ¿Qué tal?” Y yo respondo, sintiéndome asquerosamente culpable de no saber sus nombres. Aun así, solo hay un par de grupos que podrían llegar, en algún momento, a tener potencial de amigos. Lo que más me sorprende, es que sólo veo una clase con ellos, y aún así son super buena nota. Claro, en civil siempre tenemos un chance antes de comenzar la clase, ese chancecillo es crucial para ‘socializar’
·      Y por último, el grupo D. Es en el que más cómoda me siento. Supongo que hay  varios factores que influyen. 1.- Es en la tarde, asumo que la gente después de haber comido, esta mucho mas contenta. 2.- hay varias personas que no son pajuatos recién graduados con ganas de comerse al mundo, son un poco mayores y supongo que eso hace que estén bastante más relajados. 3.- El profesor falta a cada ratp. Desde el primer día, que llovió un poco y llego a veinte minutos de que acabara la clase, dijo: “Ya saben que si llueve, yo llegaré un poco tarde”. Y pues, al profesor no estar, de nuevo, es mucho más fácil ‘socializar’. 4.- Es un grupo que está lleno de gente de varias secciones, no todos ven clases al mismo horario, entonces como estamos todos mezclados, no se hacen grupillos. 5.- Entonces, es de esos grupos que no tienen organización alguna, no hay delegados ni nada por el estilo, y a mí no me den un chance de tomar las riendas, porque las tomo. Entonces, eso he hecho, lo cual me hace sentir, de nuevo, bastante a gusto con el salón. 6.- El profesor es super buena nota, una vez que llega, no le quita al armonía al grupo, sino que le suma. Y todos percibimos eso. 7.- Por último, es en este salón donde único puedo decir que ya tengo de verdad amigos. Dos muchachas que son geniales y un muchacho que también es de lo más agradable. Aparte, hay otras cinco o seis personas con potencial de amigos.

Bueno, no se a que venía todo esto, pero ahí tienen un puño de sandeces de lo que se siente ser yo brincando entre sección y sección.

Como habrán notado, además de mi condición de saltamontes entre sección y sección, soy de lo más fastidiosa a la hora de escoger amistades. Y si a eso le sumas el hecho de que amo estar sola, pues me convierte en el bichito raro jajajajaja.  Aunque la mayoría de la gente me conoce como “la del cabello rojo” y si eso no funciona, “si, la de la corbata” (#TrueStory)

Y ya está bueno de la universidad, ¿A poco no? Pues sí. Hace un par de semanas iba a empezar lo que sería una ‘fructífera rutina de ejercicios’ con una amiga. Y les cuento que de fructífera, tuvo poco. Sucede que no solo quiero bajar unos tres kilos que aun cargo de más  (quiero llegar al 2012 en mis 48 ideales), sino que además necesito de un momento en el día que sea de liberación, de echarme a correr y a liberar asperezas. Claro, con mi amiga no corrimos nada, hicimos 3/4 de vuelta trotando y de resto varias vueltas de caminata apresurada. Pero a mí eso no me sirve, a mí me gusta terminar agotada, y hasta que no me duela el último musculo y ruegue por agua, no seré feliz. Aparte de ello, unir dos horarios no siempre es tan sencillo, siempre están quesi las clases vespertinas, quesi examen el día siguiente quesi esto, quesi lo otro. De nuevo todo el rollo de la universidad que les acabo de echar, pero al cuadrado. He pensado ponerme a hacer ejercicio yo sola, pero joder, como me cuesta tomar la iniciativa de salir a caminar sola. Vamos, que el día que lo haga, ya me acostumbre y se convierte en droga y lo empiezo a hacer a diario, pero salir el primer día, es siempre lo más difícil. Y aún nada que lo he logrado.

Confieso que hay otro tema que me ha tenido un tanto distraída. Y es que como ustedes saben que yo me armo mis melodramas amorosos como solo en una novela saben hacerlo. Bueno, no. Miento. Son más dignos de alguna película de cine independiente.

He hecho un regalo de cumpleaños en el cual me jugaba mucho. Bueno, no tanto, pero si mucho para alguien como yo. Alguien que jamás en su vida expresa sus emociones. Porque no me gusta, porque no me siento cómoda, porque pues creo más en que las acciones hablan por sí solas. Entonces dejé que en este regalo se mezclaran y complementaran entre sí las palabras con las acciones.
a) Y pues en un principio, eran los nervios, de cuándo recibiese el regalo; de cuestionarme si lo que hice estuvo bien, de que no llegaba a tiempo, de que no llegaba jamás.
b) Luego vino la etapa de joder, no llega y él no se mueve; carajito cojonudo, te matare, muévete que ya he arruinado la sorpresa; me tienes que estar jodiendo si has puesto a tu madre a encargarse de eso, me tienes que estar jodiendo, ¡ya va! ¿Tu madre? ¿Y ella que sabe? Que vergüenza, diosmiosantísimo.
c) Después, la etapa final. La has recibido, ahora, dime algo; sigo esperando que al menos digas gracias; está bien, actuemos como que no paso nada, te mandaré este video; pensar: gilipollas, respóndeme, ok, te juro que te odio :) -mentira, pero te mataría-; suicidio cuántico, super interesante; muere, muere, muere; está bien, he comprendido, me voy a la jodida mierda, he cagado todo, me largo, me desaparezco y no sabré más de ti -amo el drama, señores (por si no lo tenían claro hasta ahora)-; ¡CHUPAPOLLAS, ahora que yo he decidido desaparecer, entonces tu apareces, con tus disculpas, aceptando tus metidas de pata y ahora sí agradeciendo, regresas, con la cara bien lavada, no lo puedo creer, no sabrás más de mí.

Vamos, todos sabemos que no sería así. Pero que es que he pasado unas tres semanas de estrés insoportable, de cuestionarme todo, de juzgarme, de… si, de que me he deprimido y me molesta haberme deprimido porque eso deja claro que me importa. Me importa el puto carajito de los cojones y no tendría porqué hacerlo. Y el saber que no me debería importar pero que aún así lo hace, creo que es lo que más me molesta.


He conocido a este nuevo personaje, es bello, sí, bello (he conocido muchos bellos, a decir verdad, pero hablemos de este), y entonces hablo con él, y bueno, pues si me sigue pareciendo bello es que el chamo está bien parado en la vida. Sabe de su broma, es inteligente, cínico y bastante agradable. Bien. Mi frustración llego cuando me he enterado de su único jodido defecto hasta los momentos y que aniquila cualquier posibilidad de tener puntos a favor. ¡Soy dos años mayos que el puto chamin! Eso fue enterarme y decir como ‘aahh.. jaja ehm, si’ y casi darme media vuelta. #FAIL Ahí se los dejo. 


El chico de los ojos verdes ha aparecido en mi vida últimamente. La primera vez que lo he visto me ha entrado un ataque. Si, un ataque. Sentí que el mundo se había detenido y lo único que galopaba era mi corazón. Después de eso, he tenido la oportunidad de hablar con él otras pocas veces, y señores, la universidad me lo ha jodido. Ya no es cínico, su humor negro se ha esfumado, se viste con chemises  (siento que eso está de lo más nichemente escrito) y usa palabras de pavitos asquerosos. Mi bicho raro se ha esfumado. Después de eso, me lo he conseguido esta semana nuevamente, me ha visto a lo lejos y empezó a agitar los brazos cual lunático para que le viese, ya, lo había visto, pero no pensaba ponerme a brincar como él. Confieso que eso ha sido bastante cómico. Y me he dado una palmadita en el hombro cuando después de que nos hemos saludado, con un abrazo digno de medio año de no habernos visto (a mí me ha parecido too much) le he dicho “Voy corriendo, te dejo” y me he despedido con un gesto de mano, dándole la espalda y corriendo. Me di una palmada al hombro cuando me di cuenta de que la tierra seguía girando y que mi corazón no iba más acelerado que lo que implicaba mi paso al andar común. Chico de los ojos verdes, sigues siendo un espécimen digno de museo, pero ya no eres el que eras antes. Adiós.


Y pues creo que este ha sido un recuento bastante general de varias cosas que han sucedido en los últimos meses. Más que por mis pocos lectores, ustedes, querido fieles, lo hago por mí. Porque siento que el tiempo va pasando y pasando y yo no estoy dejando record alguno de nada. Y me gustaría volver en el futuro y recordar cómo me he sentido. Tanto las buenas sensaciones como las peores.

Me retiro en esta noche colmada de irresponsabilidad de estudios. Espero no demorar de nuevo tanto como esta vez para publicar un post algo menos personal y más al interés del público general. Pero confieso que escribir un texto de desahogue me hacia tanta falta como la que me hace una taza de té en este momento. Voy a por ella. Adiós. 

Victoria B.

viernes, junio 17, 2011

¿Finalmente un regreso definitivo?

Han pasado más de tres semanas desde mi última entrada. He escrito unos seis borradores y nada sale a la luz: No tengo tiempo de terminarlos, no sale lo que tiene que salir o simplemente digo que los terminaré luego y los dejo en el olvido.
Sin embargo, la principal causa para todo esto es el hecho de que al no tener tiempo, tengo demasiadas cosas que contar e insisto en contarlas en orden cronológico.
Ya está bueno de eso, ya todos comprobamos que no funciona ¿cierto? Si, es obvio, viendo mi extendida ausencia en el blog.

Aun así, he de decir que ya esta semana presenté el examen. Y aparte, ya hoy terminé mi curso, es decir: soy libre. Tendré una semana y media de libertad en Londres y luego vuelvo a Caracas. ¡Mira como vuela el tiempo! Hace nada estaba publicando un post con el estrés de CADIVI ¡Y no mencionar el de las maletas!.
En fin, el hecho es que ya tengo más tiempo y que ya decidí que publicaré las cosas anacrónicamente, pues si sigo esperando a escribir todo en el orden de los hechos, no publicaré nada hasta llevar un mes de regreso en Caracas.

Así que bueno, este finde en mis tiempos libres trataré de salir con algunas cosas decentes para ustedes, para mí, para nosotros, para el blog. A pesar de toda esta palabrería, no será hoy. Pues estoy agotada y si, lo sé, a penas son las 12. Pero sinceramente, el día de hoy fue agotador (tanto física, como emocionalmente) ¡Y ni se diga toda esta semana!.
He de concluir diciendo, que por primera vez en ocho meses, esta es verdaderamente la primera vez que estoy “de vuelta”, pues las otras veces a pesar de que lo decía, luego nunca tenía tiempo. Lo cual no es más el caso.
¡Nos leemos en los próximos días!

Victoria B.

martes, mayo 03, 2011

Greetings from nowhere.

Estoy aquí, de nuevo en una computadora sin acentos y con poco tiempo, de nuevo estoy buscando dónde vivir.
Siento que tengo el blog en el más absoluto de los abandonos... pensé que ya estaba recuperando nuestra relación estable, pero aparentemente ni si quiera con mi blog sé lograr eso.
Creo que Cornelia volverá conmigo mañana por la noche -which is absolutely amazing-

Espero poder volver formalmente pronto y empezar a escribir como una persona normal.
Nos leemos asap!.


Victoria B.