miércoles, julio 18, 2012

Nota #1 - Detallando.


Tomó mi mano y la veía con tal detenimiento que yo no salía de mi asombro

Ahí estaba, con mi mano en la suya, justo frente a sus ojos. Acariciando todos los detalles de ella, recordando cada vena, cada huesito pronunciado, cada línea de mi palma, la forma de cada uno mis dedos.

La veía con tal detenimiento que yo le observaba a él con el mismo, incrédula. Mientras el estaba ensimismado en su análisis, yo estaba fascinada y confusa. No entendía el porqué de su comportamiento, y mucho menos ¿Por qué si es la primera vez que la tienes entre tus manos, has de verla ahora… si la podrás detallar en cualquier momento en el futuro? Parecía como si hubiera ansiado poder detallarla y analizarla durante tanto tiempo, que al instante en que pudo, no perdió un solo segundo en la labor.

Entonces me hacía comentarios de lo que iba descubriendo: "Que delgada tienes la muñeca", "Que poco rayada tienes la palma... en cambio la mía... mira". Creo en algún momento hizo alusión a lo delgado de mis dedos también, pero ya yo estaba en otra cosa, supongo. 

Era como si pensara grabarlo todo en su mente y recordarlo por siempre, quizá pensando que jamás tendría la oportunidad de nuevo. Quizá, en ese momento, ya sabía que se iba a marchar por siempre y quería mantener la imagen viva de mi mano, que fue también suya por una vez.

Pero como siempre, se quedará todo en suposiciones.

Yo, por mi parte, no detallé nada. no grabé en mi mente ninguna característica nueva que no hubiese notado en el pasado. No me afané a detallar su mano, ni la forma peculiar en que se sienta, ni lo largas que son sus pestañas, ni la curva de sus labios cuando da una media sonrisa... Solo le veía como siempre, esta vez un tanto atolondrada, tratando de entender esta nueva actitud de análisis jamás me había mostrado.

Y mientras él coleccionaba recuerdos, yo solo perdía el tiempo. Jamás pensé sería mi última oportunidad para estar detallando nada. 


Victoria B. 

martes, julio 17, 2012

Comunicado.

Estoy pensando implementar un plan en el blog, siento que lo actualizo muy poco y me da dolor tenerlo tan abandonado. Pero es que normalmente, para actualizar, siento debe ser una entrada digna, un post largo y, normalmente, con al menos una hora de edición encima. 

Yo a diario escribo algo, siempre escribo alguna tontería, muchas veces son adelantos a mis cuentos que jamás publico, y muchas otras solo desahogos de algo sucedido en el día o lo que esté pensando al momento. 

Entonces tengo dos nuevas ideas: 
*La primera es que procuraré, al menos una vez a la semana, subir esas pequeñas notas que hago para 'desalojar' mi mente un poco. 

*Y la segunda es relativa a la lectura, y es que como mientas voy leyendo suelo ir marcando las páginas donde encuentro frases geniales, cada tanto subiré entradas con quotes de libros que me esté leyendo o que me haya leído (incluso los que leí hace mucho), ya que llevo anotando y marcando quotes desde hace un par de años. 
Adelanto que seguro verán muchas veces que soy repetitiva con los libros, y es que hay veces que en algunos me parece que todo es digno de anotar, y en otros, me verán leyendo todo sin considerar ninguna frase lo suficientemente genial como para tener que volver a ella en el futuro. 

Espero desempolvar un poco el blog de esta manera. 
Quiero dejar claro que no lo hago con la intención de llenarlo de basura, seguiré subiendo sólo el contenido que me guste. Creo que sobretodo, lo hago para motivarme, para ver que si puedo actualizar con mayor frecuencia y ver si empiezo a dedicarle más tiempo a este pequeño (pero apreciado) espacio. 
Además, aunque sean poquitos los que me leen, creo merecen el mismo respeto que el si fueran miles de lectores. Y pues un lector respetado, merece nuevo contenido con mayor frecuencia... que es que últimamente esto ha sido como de entradas bimensuales, y ¡no puede ser!

Vamos a ver si esta promesa sí la cumplo, no es la primera vez que hago planes para el blog y prometo y prometo cosas y no me dura la iniciativa ni un mes. ¡Parezco un político! 
Pues ya, eso era todo. Nos leemos pronto, querubines. 


Victoria B.

lunes, julio 16, 2012

"The end has no end."

Es porque no puedo recordar tus caricias, ni el tacto de tus manos, ni la sensación de mis dedos entrelazados a los tuyos.

Solo puedo recordar mi corazón galopando y mis sentimientos encontrados en ese momento. El como no podía olvidar el daño que me habías hecho recientemente y quería que te me quitases de encima; también recuerdo como sentía las ganas de tenerte más cerca aún y el deseo de que ese momento no terminara jamás.

Recuerdo todo lo que pensaba, todos y cada uno de los pensamientos que me vinieron a la mente. El temor y la alegría. Las ganas de huir de ti y las de aferrar mis dedos para no dejarte ir jamás. Lo que no recuerdo es cual de los dos era más fuerte, ya no recuerdo cual deseaba con mayor intensidad.

Lo único que sé en este momento, es el presente. Conozco la situación ahora. Sé lo que sentí en el carro de regreso a mi casa… y el día siguiente: Ganas de huir; terror de que eso pudiera ser ‘algo’, mi maldito temor al compromiso; planes, planes para zafarme de todo; alegría, porque por fin había conseguido lo que quería; dudas de si de verdad era lo que quería o me había estado engañando; como en mi mente yo saltaba en una pata imaginando que quizá, por fin, me acoplaría a alguien, que quizá dejaría de huir, que quizá era el momento de vencer el miedo y lanzarme al vacío; incertidumbre, de no saber si todo había significado algo para ti.

Y pensar que se me ocurrió la fumada idea de lanzarme al vacío contigo.

Recuerdo la terrible sensación de todos los sentimientos encontrados. Gritándome que por favor tomara una decisión… decidí dejar ese plan para ‘más tarde’, sabía que tendría que pensar en todo eso en algún momento, pero no era ese, entonces en mi mente solo repetía “Raindows and cupcakes” y sonreí al público. No estaba lista para tomar una decisión… sabía cual sería, entonces quería disfrutar de la ilusión lo más posible.

Pero nunca tuve que pensarlo. Nunca tuve que tomar una decisión. Tú la tomaste por mí. Te desapareciste de mi vida de la misma manera que se retira uno después de romper un adorno en casa ajena. Te alejaste, desapareciste sin dejar rastro ni dar razones. Supongo que a lo mejor nunca te importó, o tal vez sentiste la misma presión… también es una posibilidad el que, como ya no habían razones para usarme, tampoco para seguir a mi lado.

Juro llegué a sentir eso, que me usabas... que me usaste.  Y mientras te fui útil, decidiste serlo para mi también. Quizá era tu forma de “pagarme”.

El hecho es que marcaste retirada, sin darme opción a replica, sin tener yo ni voz ni voto. Solo fui una vez más una pieza en tus juegos. Y he caído. He caído en todos y cada uno de esos jueguitos. Creyendo a veces que tenía el control.

Ilusa yo, creyendo tener el control de algo. Ilusa yo, que creía poder decidir qué era lo que hacíamos y qué no.

Wait, eso sí lo hice, ¡Claro que lo hice! Aquí se tomaban los pasos que yo quería se tomasen y en el momento en que yo quería que se tomasen. ¿Fue eso? ¿Fue eso lo que te molestó? ¿Es que acaso eres capaz de ser tan machista? Como yo tomé las riendas entonces te arrechaste, agarraste tu dignidad, tus bolas, tus celos y tu sonrisa y te fuiste con tus rollos a otra parte… ¿? No, no puede ser. Es imposible que sea eso. O quizá no. Pero supongo nunca lo sabré. A menos de que tengas la desfachatez de volver… de llamarme de nuevo, como lo hiciste hace poco.

¿Con qué cara, ah? ¿Con qué cara me llamas? ¡Descarado! ¿Qué me vas a decir? ¿Cómo pretendes disculparte? De seguro ni si quiera pretendes hacerlo, eso no va contigo. seguro pretendes volver, como si nada hubiera pasado. ¿Es que acaso crees que, de nuevo, no te diré nada? Pues no, no es así, esta vez si te voy a decir lo que pienso, esta vez mereces saber que eres una basura, esta vez voy a escupir todo lo que no te he dicho en el último medio año o más, si. Lo bueno y lo malo. Te hablaré de todas las sonrisas que sacaste sin si quiera planearlo, y luego te hablaré de todo el daño que me has hecho, de como me he sentido humillada, de como he terminado cual bebé y odiándome a mi misma por ello... cosa que no pasaba hace unos tres o cuatro años. 

Y acto seguido, después de decírtelo todo como no lo he hecho jamás, te daré la espalda y no volveré mas nunca a la seguridad de tus brazos. 


Y ahora, la canción que dio nombre de este post:





Victoria B.

sábado, junio 30, 2012

Thank You Letter.


This is a something I've written a while ago, and when I did, I decided to keep it until "the moment was right". I've known since the very first moment that I was never going to hand it properly (as almost every single letter I write), but I reckon that in this case, the link will be enough. Going backwards, I don't really know if the time 'has come', but it can certainly not be a bad one. 
So, here we go....


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Caracas, 15 de Mayo de 2012.

Esta mañana en uno de mis monólogos surgieron los nombres de “Mis amistades cercanas” empecé a preguntarme por qué no le había dicho esto o aquello a tal o a cual persona. Fue entonces cuando descubrí algo que me asustó. Y que me asustó mucho: Y fue encontrar el nombre de un amigo relativamente nuevo entre los nombres de la gente que debería saberlo todo y de la gente a la que acudo cuando necesito un consejo.

Probablemente te estés preguntando por qué entré en pánico, y la razón es simple. No es algo que hubiera pasado jamás. Nunca confío tan pronto en la gente, nunca les permito conocerme con tanta facilidad, les cuento mi vida, tomo sus opiniones en cuenta, les planteo mis aspiraciones de vida y metas a corto (y largo) plazo, me interesa sepan si estoy bien o no, si me pasó algo o no, como me va en la universidad, etcetcetc. No es algo que permita tan fácilmente.

Bueno, ya va, vamos a estar claros, no te voy a mentir. No es que no suela ser algo que suceda tan rápidamente. Es algo que rara vez pasa (y me refiero a confiar a plenitud). Tendré cuatro o cinco personas así en mi vida, lo sorprendente es que él sea una de ellas.

Desde el mismísimo primer momento en que hablé con él todo fluyó con demasiada naturalidad, -lo he comentado en algún otro post y creo que fue así de sencillo porque supongo es algo normal para él, ir por la vida conociendo gente y conversando sin más ni menos-. MENTIRA, fue la segunda vez. La primera ha sido la cuestión mas nula del mundo “Hola, si, que bien, chao” (Ok, no fue así, está bien. Pero no soy capaz de recordar nada, lo confieso, sólo sé que fue breve.)

Pero para la segunda vez, era como si lo conociera de toda la vida y estuviera conversando de cualquier vaina con un amigo de años ha. Eso fue la primera vez que hablamos, y sigue siendo así. O al menos así lo he sentido yo siempre, confieso jamás haber tocado el tema con él.

Otra cosa rara es que a pesar de ser alguien en quien confío de tal manera, nos hemos visto muy pocas veces. Quizás no las puedo contar con los dedos de una mano, pero con los de ambas, estoy segura de que si. Y aun así, el muy hijo de su grandísima madre, entra en ese grupo de “amigos cercanos”. He ahí otra razón por la que me freakeé de tal manera al darme cuenta estaba allí.

Pues sí, es de esas personas con las que me salto los formalismos y voy directo a decirle lo que me interesa sin mayor necesidad de estar reparando en prólogos protocolares innecesarios. De esas personas a las que le digo que estoy mal por eso o aquello y no sólo me da una solución, sino que me deja claro cuan tonto es que esté así por algo tan insólito. De esas personas con las que quiero hablar cuando algo bueno pasa en mi vida o cuando quiero consultar alguna decisión que esté por tomar.

Es un carajo raro… rarísimo. Con gustos demasiado variados, y aun así, aunque no lo crean, puede llegar a ser repetitivo, porque cuando se enfrasca en algo, allí quedó, hablando de lo mismo constantemente. Con un ego asquerosamente grande, tanto así que es hilarious (juro que es hilarante, yo disfruto demasiado con su ego). Tiene un corazón de ñoño que no se lo quita nadie. Ñoñito, ñoñísimo. Hablamos de un gigantón con ínfulas de osito cariñosito que quiere ir por la vida abrazando a la gente (uno de los temas en los que jamás estaremos de acuerdo -aun cuando en un par de ocasiones incluso me ha provocado abrazarle). Es un malcriado y peleón que siempre quiere tener la razón. Crítico que da gusto; va por la vida juzgándolo todo y si no le agrada, lo comentará sin reparos. Un tipo emprendedor, optimista y oportuno . Un carajo que sabe arriesgarse y que luego se levanta con la cabeza en alto si la caga... Pero sobre todo, es buena gente, de verdad que es muy buena persona, tanto que a veces yo me siento basura por su culpa. (Lo menciono pues es una de las cualidades mas importantes y que más olvidamos buscar en las personas que nos rodean)

Y ahora lo más importante: Es una persona a la que admiro. Lo admiro porque desde que le conozco ha evolucionado y se ha superado demasiado. Ha crecido como persona y va dando saltos gigantones en dirección a sus metas. Es decir, por cliché que suene, es de esas personas que te demuestra que querer es poder. Que uno tiene que luchar por las cosas que quiere en la vida. Que disfruta de los retos. Y aunque jamás lo diga, me enorgullece que esté luchando por todas aquellas cosas que quiere. Me gusta verle orgulloso de lo que hace, me transmite a mi la misma alegría aunque el triunfo no sea mio. 


Querido, nunca te lo he dicho, pero de alguna manera me has inspirado a ser de esas personas que van por lo que quiere. I could just imagine you telling me to go for it, to fight for what I want. And then I started not only dreaming, but trying to find  a way to accomplish what’ve dreamed about –haven’t done any of them quite yet, but I’m in the process to get to a few of them started (soon, I wish). Y yo, personalmente, creo que amistades así hay que mantenerlas cerca, de esas que no solo te alegran el día, te apoyan y te aportan conocimientos de cosas que tu no sabías (algunas que tampoco te interesan, pero bueno, nadie es perfecto y los conocimientos nunca sobran) sino que además te impulsan a ser mejor persona, o al menos a ser más la clase de persona que quieres ser. 
Gracias por todo. And I mean it. 


P.D.: Seguro me han faltado un montón de cosas por nombrar, me disculpo por adelantado.
P.D.2: “God knows why, I’ve always cared for you, like yes.. I’ve known you from before I actually did”. 
 If I/you/we thought that was gay-ish, I should just kill myself right now.


Victoria B.

miércoles, junio 27, 2012

Wicked Game.

Ayer escuché este cover de una canción que siempre me ha encantado, y lo amé. Así que tengo que compartirlo. Enjoy, kids. 





Wicked Game - Chris Isaak.


The world was on fire and no one could save me but you
It's strange what desire will make foolish people do
I'd never dreamed that I'd love somebody like you
I'd never dreamed that I'd lose somebody like you

No I don't want to fall in love.
No I don't want to fall in love.
With you

What a wicked game you played to make me feel this way
What a wicked thing to do to let me dream of you
What a wicked thing to say you never felt this way
What a wicked thing to do to make me dream of you

And I don't want to fall in love.
No I don't want to fall in love.
With you

The world was on fire and no one could save me but you
It's strange what desire will make foolish people do
I'd never dreamed that I'd love somebody like you
I'd never dreamed that I'd lose somebody.

No I don't want to fall in love.
No I don't want to fall in love.
No I don’t want to fall in love.
No I don’t want to fall in love.


sábado, junio 23, 2012

Lección #1: Exprésate.


Si no dices las cosas cuando las sientes, entonces luego te vas a arrepentir.

Si no dices las cosas cuando las sientes, pues luego vas a tener que hablar en pasado, y de esa manera todo pierde sentido. “Yo te quise”, “Durante mucho tiempo, te extrañé”, “Juro que creía odiarte”.

Cuando dejas el momento pasar, entonces la argumentación de tus sentimientos pierde validez. Más adelante quizá, aunque recuerdes como te sentías, puede no seas capaz de expresarlo con la misma precisión que podrías haberlo hecho al momento; puede que, incluso, ya no veas la menor razón de tu sentimiento; de la misma forma que quizá ya tampoco valga la pena decirlo.

También está la posibilidad de que no digas las cosas cuando las sientes y luego, al decirlas, ya sea demasiado tarde. Tal vez, de haberlo dicho a tiempo, la otra persona podría haberte respondido un “Yo también te quiero” o “Yo también te extraño” o “Vamos a arreglar esto antes de que sea demasiado tarde”. Pero si no lo decimos, ¿Por qué habría de hacerlo la otra persona? Alguien tiene que tomar la iniciativa, y a veces, nos toca hacerlo a nosotros, es todo una cuestión de que ambas partes colaboren.

De manera que, aquí vamos... Y es que yo casi nunca digo las cosas al momento en que las siento. Entonces luego ya es demasiado tarde; o a veces no, pero suele ser el caso. Consecuentemente, todo se rompe, todo se cae, todo pierde sentido, ya no vale la pena decir las cosas… o quizá si. Y entonces lo hago, expreso lo que sentí, y entonces confirmo que, de haberlo dicho al momento en que lo sentí, todo podría haber sido muy diferente. Pero no lo hice. No tuve el valor de enfrentarme a la realidad. No tuve el valor de pararme erguida y decir: Esto es lo que siento. Ya, lo sabes, ahora tú haces lo que quieras con ese conocimiento. 

Y es así como aprendo una lección. Anoto en mi lista de cosas que no debo olvidar:
“Si sientes algo, dilo. Puede que mañana sea demasiado tarde.”


Victoria B.